lunes, 13 de mayo de 2013

Banjo lancero


Aprovechando el hecho de que fue lunes festivo, estos tres días de no-geología fueron de completa dedicación al banjo, lo cual como siempre fue divertido. Entre todas las cosas que se practicaron, hay una a la que empiezo a dedicarle más atención y es al aspecto de la improvisación. Como ya he mencionado en varias entradas, mi mayor aspiración con el banjo es que no me sienta limitado musicalmente con este, y me encuentre en capacidad de interpretar lo que quiera y con quiera (a lo Casanova jaja).

Por ende, mientras practicaba en el CEMB un poco la armonía del tema Blues by five de Red Garland pensé "porque no grabamos lo que estoy haciendo ahora?"...obviamente no porque sonara bueno lo que hacía jaja, sino como otro experimento de este laboratorio que es el blog. La edición de la grabación es asquerosa (bueno, no hay tal jaja), con metrónomo incluido y un verdadero ensayo de jazz al fondo del salón. Para aprender algo hay que perder el miedo y ser como los lanceros: brutos pero decididos!. Ya dirá el tiempo y sobre todo mi trabajo a conciencia si mejoro el "performance" jaja.


Este es el primer blues al que me enfrentan mis amigos (y profes) Oscar y Yevgenya...muchachos, tranquilos, la idea es que se mejore el asunto jeje


Para aprender a tocar el banjo a mi edad ante todo requiere de abstenerse de cualquier vanidad...por ahora solo podré con este libro. Por cierto,  El banjista no alcanzó a salir en la foto...jeje...el nivel está en 0.1 y lo iremos subiendo de a décimas!

Para que haya valida la pena la escuchada de Blues by five, les comparto dos vídeos con temas bien curiosos de banjo. A mi personalmente me fascina el segundo tema que se llama Sleeping dogs lie. Será genial cuando este en condiciones de tocarlo en un jam. 

Este tema se llama Pentachrome e hizo parte del album Banjoistics  (1984) del celebre banjista Bill Keith.


Este tema hizo parte del album Left of cool Bela Fleck and the flecktones (si!, otra de Bela). Este etapa de los Flecktones me agrada mucho porque se encontraba Jeff Coffin en el grupo.

Por ahora, continuará el camino del aprendizaje...hoy particularmente duré como media hora escuchando una y otra vez un  tema que me recomendó Oscar: Blues prints de Hal Crook (https://lrweb.berklee.edu/resources/playalongs/show/id/313/key/Bb), ya que tiene la misma armonía...fue muy chistoso porque inicialmente lo estaba tratando de seguir con el banjo y fracasé estruendosamente. Por tal razón le dejé por ahora la carga al oído (fue otra media hora en eso jeje)..si no desarrollo esa parte no saldré adelante nunca! A estudiar y a escuchar muy atento!.

domingo, 12 de mayo de 2013

Aprendiendo a aprender


En estos momentos que escribo esta entrada, el nuevo banjo (si!! el SS Stewart que comentaba en una anterior entrada) está en camino a su nuevo hogar. Con algunas peripecias para abaratar costos de envío, debe estar por algún lugar del sur del Valle del Cauca (se supone, ya van muchos días de espera jaja)…esperemos que en pocos días llegue, considerando que a comienzos de la semana me avisaron que salía de Florida…la historia completa, cuando llegue!.

Un pequeño regalo que recibí el jueves!

Por ahora, quisiera compartir un poco en que consiste mi método de estudio actual. Sin lugar a dudas, en la medida que uno va avanzando las prioridades y objetivos van cambiando y por ende los métodos de estudio también lo hacen…es más! Hace dos días acabo de hacer una modificación grande de lo que venía haciendo desde Noviembre del año pasado. Básicamente, un día de trabajo de “banjo andino” correspondía a 5-10 minutos de ejercicios de calentamiento por medio de una serie de digitaciones a lo largo de las cuerdas (el ejercicio se encuentra en classicbanjo.ning). El mismo lo hacía en distintos tempos procurando empezar y terminar en el tempo en el que usualmente trabajo (negra= 80). Posterior a eso, practicaba distintos ejercicios de intervalos (terceras, cuartas y quintas) que he venido aprendiendo del libro de Pat Cloud “Straight-ahead jazz for banjo”. Finalizada esa parte, entraba en la parte fuerte de la práctica, ya que tocaba los distintos ejercicios y temas sencillos de los libros:

       Joe Morley´s banjo tutor (J. Morley) 
           The 20th centuy method for the five string banjo (J.E. Agnew)
      The banjo and how to play it  (E. Grimshaw)
     W,M.C Stahl´s international banjo method (W.M.C.) y Ellis´s thorough school for the five string banjo (H.J. Ellis). Los dos al mismo tiempo.

Por el tiempo que dispongo, iba turnándolos por día en el orden en el que los menciono (y falta por llegar uno más a la lista!). Cada libro ha sido una caja de sorpresas ya que me he enfrentado con retos sencillos y algunos que han sido un verdadero rollo. A pesar de esto, ha sido muy agradable contar con tanto material de trabajo. La mecánica con cada libro ha sido sencilla: ejercicio y/o tema en el que ya me sienta cómodo, lo doy por superado y paso al siguiente. De tal forma, en los libros de Morley y Agnew ya tengo una buena cantidad de material por hacer en cada jornada. Finalmente remataba cada día con las canciones con las que he venido desde el año pasado: Clematis Waltz (Joe Morley), Sunflower Dance (Vess Ossman) y Star and Garter (Frank Bradbury). Por los videos y lo que he contado, ya saben que con Clematis es con el que voy más avanzado. Los otros dos con paciencia y constancia.

Sin embargo, con el tiempo he notado que he relegado aspectos en los que quisiera mejorar como la armonía o el aprender a tocar con pick. Por ende mi nuevo tanda de estudio se resume así: (1) los ejercicios de digitación e intervalos de siempre, (2) una hoja por día y el último ejercicio que esté haciendo de dos libros (al igual que antes voy rotando los ibros), (3) las canciones en las que esté trabajando en ese momento, (4) ejercicios nuevos que utilicen el pick (“plectrum style) de los libros de Grimshaw que tengo (el que no había mencionado se llama “How to Excel on the banjo”), (5) ejercicios de “armonía” con un tema de blues llamado Blues by five. De los primeros 3 ya hable aquí y del cuarto lo hare con más detalle cuando tengo algo decente que mostrar jeje.

El quinto aspecto es interesante porque estoy buscando mejorar mi oído e igualmente empezar a explorar en improvisación lo cual me parece muy interesante pero al mismo tiempo muy complejo por mi nivel. Después de todo, aprender música requiere de ambición y algo de locura como la foto jeje.

Este es un grabado de un libro de viajes en Colombia hacia 1830-1840. Si buscan al autor de este blog, lo encontrarán a mitad de la soga jeje.

Les estaré contando mis impresione respecto a este nuevo método!


domingo, 5 de mayo de 2013

El valor de la música


Conocer los sucesos que acontecen en el mundo hoy en día si bien es más sencillo que hace unos años gracias al poder del Internet  también puede convertirse en una gran fuente de preocupaciones y temores del futuro que nos depara como sociedad. Este es un mundo de hechos mezquinos que parecieran multiplicarse a cada momento. No más el hecho de hacer un "sondeo" de los principales titulares de los periódicos muestra esa realidad: atrocidades en Siria, los atentados de Boston, hambrunas en Somalia. Ya restringiéndonos a Colombia, la masacre de hace unos días en Tarazá es solo un ejemplo más de la situación que se vive acá. Lo increíble de todo esto, es que aquí o allá, como sociedad asumimos esta realidad como un hecho más y que la capacidad de indignarnos y de luchar por algo mejor simplemente se va desvaneciendo a medida que "crecemos" como individuos en la sociedad. 

Para fortuna nuestra, creo que así como tenemos la facultad de ser increíblemente ruines, también tenemos la capacidad de generar y promover la belleza en las cosas que nos rodean. En ese punto, es donde creo que la música puede jugar un papel en nuestro futuro. El poder de la música es gigantesco en el sentido de que permite encontrarnos con lo más profundo de nuestra consciencia, si se lo permitimos.

Versión para piano de un clásico del genial Scott Joplin.

Puede entonces la música detener una guerra o acabar el hambre de una nación? Pregunta tonta y respuesta obvia: no!. La música no es ni debe ser un instrumento para conseguir un objetivo: simplemente es una de las expresiones más hermosas de nuestra capacidad creativa como humanos. Lo que si podemos hacer es valorar su presencia en nuestro entorno y rescatarla de todo aquel que la malinterprete y la subvalore. Detener las guerras y acabar con la locura de este mundo depende entonces de nuestras acciones día a día, por lo que o nos quejamos de o que vemos o recogemos la basura que cada quien deja por el camino para que otros la limpien.

martes, 30 de abril de 2013

Día internacional del jazz


El día de hoy celebra por segundo año el día internacional del jazz, el cual fue promovido con mucho entusiasmo por el músico americano Herbie Hancock ante la UNESCO. Con seguridad, alrededor del mundo se llevaron, y se estarán llevando a cabo celebraciones en torno a este maravilloso y a veces incomprendido género. Precisamente, el día de hoy (por segunda vez ya) estaré acompañando a los entusiastas del jazz en la escuela donde de a poco me voy formando como músico (Centro de Enseñanza Musical de Bucaramanga, CEMB). Por ahora seguiré en función de espectador  pero confío que pronto podré dar un granito de arena adicional al género.
Por el momento, quisiera compartir algunos aspectos del camino curioso y a veces desafortunado del banjo en el mundo del jazz. Inicialmente, siendo este un instrumento común en géneros musicales por así decir abuelos del jazz como el ragtime y el dixieland; el banjo era visto como un componente más dentro del formato de los grupos: piano, muchos bronces (trompeta, trombones y ya después saxofón) y contrabajo. Estos grupos eran inmensamente populares en bailes de salón, clubes y demás sitios sociales. Por ende, muchas de las grandes figuras del jazz hacia sus inicios tuvieron oportunidad de interactuar con banjistas de distintos niveles y habilidades. Comparto un vídeo del gran Louis Armstrong, el cual hacia finales de los años 20 conformó los grupos Louis Armstrong and his Hot Five y posteriormente Hot Seven. De este grupo, quedan varias grabaciones famosas siendo los banjistas Johny St Cyr y Mancy Cara. Espero sea de su agrado.

Estos grupos tenían su formación en la tradicional New Orleans.

El hecho de que por ejemplo Johny St Cyr terminara siendo tanto banjista como guitarrista en el grupo, muestra ya el futuro que tuvo el banjo en el nuevo formato de jazz que surgía. Probablemente por su timbre tan peculiar, sus limitaciones en los bajos, en parte animadversión a la música de principios de siglo y a un mayor uso de las guitarras entre los músicos; el banjo paulatinamente fue marginado del jazz, encontrando su refugio en la música popular y en aquellos que se resistieron a dejar morir la música de antes de la primera guerra mundial.

Afortunadamente, los gustos musicales así como todo fenómeno cultural tienden a reinventarse con el paso de los años y los deseos de explorar nuevos sonidos por parte de los músicos. Por ende, desde los años 60 probablemente y con cierta timidez al principio (bueno y tal vez aun) , el banjo empezó a entrar dentro del repertorio jazzístico. Actualmente se pueden mencionar a banjistas como Bela Fleck, Tony Trischka y Pat Cloud como algunos ejemplos de banjistas entusiastas que incursionaron de distintas formas en el jazz. Trischka generando el interés, Fleck explotando al máximo el potencial del instrumento y Cloud llenando los inmensos vacíos que se tienen aún en la formación jazzística de un banjista. Precisamente, he venido estudiando con el libro de Pat Cloud con los deseos de irme adentrando en ese mundo tan amplio…después de todo, el espacio de improvisación creo que puede ser una de las máximas expresiones de creatividad que puede desarrollar un músico.
Por ahora los dejo con dos vídeos en celebración de este día: El primero hace parte del disco en conjunto que sacaron Bela Fleck y Chick Corea (The Enchantment).

Este disco los hizo merecedoras a un premio Latin Grammy en el 2007 en la categoría de mejor album instrumental. Igualmente, el tema "Spectacle" fue nominado al Grammy el 2007 en la categoría de mejor composición instrumental.

El segundo hasta donde he podido escarbar por internet, es de las pocas interpretaciones de jazz usando banjo bajo. La que comparto corresponde a Oteil Burbridge, bajista del grupo Allman Brothers´ Band.

Este tipo de banjo actualmente solo lo fabrica la compañía americana Gold Tone.

Espero disfruten y a celebrar con buen jazz!.

domingo, 21 de abril de 2013

El banjo en la Colombia de 1920

A la par que Colombia como sociedad llegaba tarde al siglo XX (bueno, y en muchas otras cosas), un fenómeno cultural muy curioso llegó a finales de 1920-1930, probablemente cuando ya este se encontraba en su etapa final. En Inglaterra y asumo que Estados Unidos existió durante casi 20-30 años (1890-1920) una gran acogida por los grupos de músicos que interpretaban el banjo, la mandolina y la guitarra (BMG lo denominan hasta donde tengo entendido). Era común encontrar grupos numerosos bajo este formato y eran inmensamente populares tanto en la clase obrera como en la alta sociedad. En buena medida, esta gran popularidad es la que permitió que en Inglaterra, el banjo aun sea un instrumento común en la actualidad. Para el caso puntual de Estados Unidos, el country el bluegrass y otros géneros similares han permitido que este siga siendo el instrumento norteamericano por excelencia. 

Esta popularidad es entonces la que llevó a la migración de esta "moda" a otros países que en una mayor o menor medida estaban bajo la influencia de las grandes potencias. Adicional a eso, el hecho de surgir una clase "media" ávida de nuevas experiencias y productos, a la par de lo económico y accesible que se convirtió el conseguir un instrumento, ayudaron a que cada vez más gente se interesara por aprender. Una buena evidencia de eso está en la cantidad de imágenes que se pueden observar de esa época por Internet .  Les recomiendo la sección "Time machine" de classic-banjo.ning donde hay cientos de fotos de orquestas y banjistas de esos tiempos. Otra buena evidencia es la gran cantidad de partituras y métodos de banjo que se preservan de esa época. 

Como mencionaba al principio, Colombia no fue ajena a ese fenómeno por lo que comparto algunas imágenes que dan prueba de eso. Ambas hacen parte de la tesis de maestría en Historia "De liras a cuerdas. Una historia social de la música a través de las estudiantinas. Medellín, 1940-1980" escrita por Héctor Rendón Marín (UNAL, Sede Medellín). El que esté interesado en este trabajo lo encuentra en http://www.bdigital.unal.edu.co/1320/.


Agrupación "Jazz Pasos" (1927). Los banjos utilizados por sus tamaños corresponderían a uno tenor (mediano, de cuatro cuerdas) y un piccolo (el del medio)

"Jazz Nicolás" (ca. 1927) fue un grupo muy reconocido en el ámbito cultural de Medellín. Su fundador fue Nicolás Torres, el cual hizo parte de la celebre "Lira Colombiana". Los dos banjos probablemente eran de tipo tenor.

Lo llamativo de estos grupos es que comúnmente mezclaban piezas populares de rag time, fox y dixie con pasillos y bambucos en ese momento. ¿Existirán piezas o grabaciones de esa época?.  Esas son preguntas que aspiro a responder en la medida que siga indagando en bibliotecas y colecciones particulares. Por las coyunturas de la época los sitios más probables para encontrar esa información son Bogotá, Medellín y Barranquilla. Por ahora, solo conozco indicios pequeños, pero de tener algo interesante por mostrar, tengan la seguridad que le estaré compartiendo. Por otro lado, si tienen un tío abuelo o vecino medio zafado que por casualidad tenga un banjo de esos tiempos guardado en un baúl o adornando la pared , me comentan jeje.

domingo, 14 de abril de 2013

Por aqui es la cosa...

Después de la entrada anterior era justo compartir lo que para mi si es una mezcla exitosa de culturas con el banjo. Hace bastantes días quería comentar una canción del álbum de Bela Fleck "Down thrown your heart". Este CD hizo parte de un viaje que hizo Bela al continente africano en la búsqueda de los orígenes del banjo. Como era de esperarse, los resultados musicales saltaron a la vista ya que el impresionante talento de Bela Fleck como banjista se llevó muy bien con la naturalidad y sabor (no confundir con parranda jaja) que los músicos africanos (buena parte de ellos sin ninguna formación musical tradicional) tienen. 



Este álbum le hizo ganar a Bela Fleck uno de sus numerosos Grammys (creo que la categoría de world music)

Ciertamente el hecho de que el banjo tenga sus orígenes en África ayuda en buena medida a que la música de este trabajo suene llamativa y al mismo tiempo sea rigurosa musicalmente hablando. Independiente de este hecho, queda entonces la moraleja de que la música realmente buena se hace con una mezcla de originalidad y rigor. Les comparto entonces uno de mis temas favoritos del álbum: Djoloren. Si tienen oportunidad de escuchar más de este álbum por youtube realmente lo recomiendo!.


Este vídeo hizo parte del documental que se hizo durante la grabación del álbum  Como dato curioso, el director (Sasha Paladino) es medio hermano de Bela Fleck.

Djoloren es un tema tradicional africano que es cantado por la increíble Oumou Sangare y en el que Bela aparentemente con muy poco, acompaña de una forma sencillamente espectacular durante la canción. Djoloren es una canción que definitivamente me llega al alma con su sencillez y dulzura. Por tala razón esta puede ser la prueba más clara de que se pueden hacer cosas increíbles con el banjo. Podrá existir entonces  el banjo andino? Yo creo que si, todo es cuestión de probar y dejar fluir la imaginación. Bueno y practica, practica y más practica de parte mía!.


sábado, 13 de abril de 2013

Cosas que no deberían ser?


Hace un tiempo quería escribir acerca de los alcances que el banjo puede tener como instrumento musical...la verdad no digo que sea inimaginable su alcance ya que a la larga los limites del instrumento muchas veces son del mismo interprete. Sin embargo, usando palabras dichas en Spider Man jaja "Un gran poder conlleva grandes responsabilidades", lo mismo le puede pasar con el banjo al caer  en el lado oscuro de "las cosas que no deberían ser". El año pasado, mirando un blog muy interesante (si no el único en español) acerca del mundo del banjo (http://todobanjo.blogspot.com/2009/05/decalogo-del-buen-banjo-como-saber-si.html) me tope con mi tema de hoy. Entre la serie de anécdotas que cuentan ahí me llamo mucho la atención una historia acerca del banjo en ritmos de cumbia. El grupo en cuestión se llama "Eusebio y su banjo" y aparentemente fueron muy populares en el Perú hace unos años (o bueno, lo siguen siendo). Escarbando un poco más (lo se, el lado oscuro me llamó jaja), me tope con un vídeo de Eusebio y efectivamente esa mezcla tan peculiar.

Comparto el vídeo: 




Hay bastantes canciones por youtube para el que quiera seguir explorando más de Eusebio y su banjo. Personalmente, soy partidario de la gente y los músicos que mezclan ritmos e instrumentos de distintas culturas a la hora de componer o vivir la música porque esto muchas veces la enriquece. Casos para citar existen en toneladas en el ámbito musical. Sin embargo, se presta también para que se hagan experimentos como el "banjo parrandero", el cual a titulo personal me suena algo bizarro. Es esto entonces el verdadero banjo andino?? jaja pues la verdad si, a pesar de que no me guste ni poco como suena la música. Con seguridad esta pudo ser de una de las raras veces en que se intentó mezclar elementos propiamente latinos con el banjo. Listo, la afirmación puede sonar algo pretenciosa porque yo se que al banjo lo tocan también en ritmos brasileños ("cavaco banjo") y probablemente en otras lugares de Latino América. 

A la larga, la música es cuestión de gustos y cada quien subjetivamente cataloga como bueno o malo lo que escucha. Es bueno el banjo parrandero? Para mi lo es porque siento que vanaliza y tal vez limita ese gran potencial que tiene el banjo hacia lo que personalmente considero que es simple y plano. Sin embargo, siembra en mi una semilla de curiosidad por explorar lo que siento que me define como colombiano, y porque no, probar a futuro esos experimentos que salgan. Eso si, no a cualquier precio!. Después de todo, una sonrisa más allá de la burla, es lo que me queda cada vez que escucho el sabor de banjo parrandero.