jueves, 30 de enero de 2014

Cinco ingredientes que me definen

Ha pasado un muy buen rato desde la última nota. El trabajo (raro!) y unas merecidas vacaciones (algo más raro por mi trabajo!) me tuvieron completamente alejado del mundo en estas semanas/meses...por otro lado, han sido tiempos duros de cambio, los cuales no siempre implican una mejora inmediata en como se ve la vida (eso por experiencia, toma su buen tiempo de acople)...pero en fin, son los rollos existenciales que nunca faltan, pero que son necesarios.

Solo hasta hace unos diez días retomé el banjo en forma (a mitad de diciembre era muy intermitente el estudio) y si bien no deja de ser duro recuperar lo perdido, no lo percibo tan trágicamente como las veces anteriores...tal vez se deba a que siento a que ya tengo desarrollada cierta destreza en las manos y no tengo que empezar de cero en todo (jeje menos mal!)...obviamente eso no me exime de percibir que hay muchísimas cosas que se perdieron, así que toca practicar a la enésima potencia. Por otro lado, de las actividades pendientes (bien pendientes!!) queda una entrada de este blog que había empezado y que continuare tal como estaba para ese momento (Octubre 15 del 2013!!!)

Desde ya hace un tiempo quería compartir lo que para mi son los cinco aspectos que definen mi proceder como persona y banjista:

1) La gente que me rodea
2) La ciencia
3) La música
4) Mis raíces
5) Mis mayores temores

1) Definitivamente somos seres sociales por más que nos resistamos a creerlo. Mi familia, mis amigos, el montón de gente valiosa que conocí, conozco y conoceré; la cual olvido tantas veces, muchas ocasiones nos sirven de espejo para contemplar realmente que tan lejos estamos de ser lo que queremos ser como amigo, como persona, en fin, como muchas cosas. Una sonrisa, un abrazo, una palabra suelen tener un efecto enorme en lo que se hace o no con la vida, entre estas banjear (obvio!). Por eso banjeo muchas veces, por agradecer todos esos regalos sinceros que me da la gente, por sorprender a aquellos que me sorprenden cada vez que pueden.


Marta Gómez suele tener muchos temas alegres en sus álbumes pero por alguna razón me gustan más de ella sus temas tristes. Si bien la letra es para nada de familia, si suelo escucharla mucho cuando me entra la nostalgia.

2) Mi amada paleontología, llena de alegrías, sinsabores y angustias existenciales...lo curioso es que ahí sigo con esa relación de amor y odio jeje. Con momentos distintos al del banjo, esa locura por buscar, trabajar y vivir de los fósiles ha estado conmigo desde la niñez. En parte victima de la época de Jurassic Park y del programa de Discovery "Mundo Paleolitico" (dato ñoño, pésima traducción para un programa de fósiles y no arqueológico), la paleo esta de una forma u otra en las cosas que hago. Desligar trabajo y banjear algunas veces ha sido complicado ya que me gano la vida con una y la otra por ahora (y a mi pesar) sigue siendo un hobby llevado a dimensiones estratosféricas. Sin embargo, gracias a la disciplina con el tiempo (listo, aún soy terriblemente disperso...recordando que esta entrada empezó originalmente en el 2013 jeje) he podido encontrar cierto balance entre ambas...y porque no, siendo la geología una ciencia natural es increíble percibir la paleontología como una labor de observación, paciencia y disciplina, todas estas cosas que también encuentro en mi querido banjo. Porque no, entonces seguir viendo lo bello de la música en un resto conservado por millones de años, y al mismo tiempo desentrañar los misterios del pasado; sabiendo que la naturaleza ha respirado desde sus inicios melodía, armonía y ritmo en sus formas.

Aquel que busca juicioso en youtube combinaciones curiosas de ciencia-música, encuentra su premio jeje. Tres paleontológos de la Universidad de Alberta, nos muestran que con los fósiles del Cámbrico se pueden generar más que publicaciones académicas jeje.

3) La música. Este es un pilar completamente inesperado en mi vida ahora que hago memoria...recuerdo que de niño alcancé a estar en al menos dos bandas de colegio ocupando el orgulloso lugar del triangulo y los platillos. Creo que la locura de usar traje de gala en un festival de bandas de Piedecuesta (mi memoria apunta hacia unos 35 grados bajo sombra esa mañana) y el hecho de no tener las tardes libres para jugar fútbol, hicieron mella y si bien no me acuerdo, en mi casa siempre dicen que ya cuando me iban a enseñar a tocar trompeta en quinto grado, literalmente rogué y pataleé para que me dejaran salir de la banda. En mi familia (por lado y lado) no hay músicos, solo melómanos, así que es inevitable que la música en si, solo me haya acompañado como banda sonora de lo que vivía (la época dorada del merengue, los vídeos por MTV, extractos de canciones y piezas clásicas que sonaban en películas y series de televisión, etc.). Crecí entonces ignorante de que la música siempre estuvo acompañándome, y entre esa música estuvo ese sonido tan llamativo y particular del banjo. Tal vez es eso lo que me condujo finalmente a la música, que muchas veces lo particular y llamativo es lo que le da color a nuestras existencias. Mi primer banjo llego como un impulso, llegar a la escuela donde estoy también lo fue, y ahora que pienso este ha sido el impulso que más me ha cambiado como persona. La música en este corto viaje como interprete me ha enseñado cosas tan valiosas como la disciplina, la entrega, el ver y apreciar el tiempo desde otra perspectiva y todas esas cosas no tienen precio. Gracias a la música encontré virtudes que no pensé tener y otras que aspiro lograr. Por esas razones y otras que no alcanzo a recordar, aquella parte del subconsciente que si se divertía con tocar un triangulo, ha encontrado un hogar en un bicho que suelen tomar como un híbrido de guitarra y redoblante jeje.


Escuchar el adagietto de la quinta sinfonía de Mahler en vivo (Festival de Música Clásica, Medellín), es de las experiencias más bonitas que he tenido en mi vida. Como escucha soy muy novato y solo hasta el 2009 vine a conocerla, pero sin duda es una de mis piezas favoritas por lo emotiva (y en vivo!!, es espectacular!!). Como dato aparte, cabe mencionar que esta pieza se hizo celebre entre la gente gracias a la película "Muerte en Venecia" basada en el libro homónimo de Thomas Mann y este a su vez parcialmente basado en los trágicos años finales de Mahler.

4) Mis raíces. Cuando pienso de donde vengo solo logro concebir que después de todo pareciera que no soy de ningún lado. Nací en Bucaramanga pero mis padres son de Bogotá y El Carmen de Bolívar por lo que fue inevitable que mis gustos, mi forma de hablar, mis hábitos no sean el del típico santandereano. El hecho de que estudiara en Bogotá y Medellín solo ha hecho más enredado el panorama jeje y ha vuelto mi acento una melcocha de palabrejas de muchos lados. Sin embargo, es curioso ya que Bucaramanga, con su modorra, su falta de oportunidades, su trafico loco, sus soles infernales de mediodía, solo ha logrado que me sienta orgulloso de haber nacido aquí y ante todo del sentirme responsable por su futuro. En este ciudad, donde no tienen idea que es un banjo, hay ahora un loco que está obsesionado con mostrar lo que es ese instrumento y porque no, de paso poner un granito de arena en la diversidad cultural de la misma (bueno, algún día en un concierto jeje). Gracias a Buca he conocido gente maravillosa y he aprendido lo bueno y lo malo de la vida...que sea banjeando entonces mi forma de agradecerle...con el perdón de los vecinos mientras practico...

Haciendo honor a Santander, comparto una pieza de Luis A. Calvo que me gusta mucho (Intermezzo 2 "Lejano Azul"). Es curioso como en general las piezas de ese tiempo que fue preciso la época dorada del banjo, son las que más me llaman la atención.

5) Mis mayores temores. Cuando se interiorizan tanto los pensamientos, las vivencias, etc.,  creo que como consecuencia también se toma conciencia de lo frágil que se es como persona, y al mismo tiempo, de lo susceptible que somos a nuestros temores. En el caso mío creo que mi temor siempre ha estado relacionado con el olvido, o más bien con el no dejar huella con lo que se haga en la vida. Muchas veces con el trajín del trabajo o simplemente la banalidad de lo que suele uno considerar como vida, se dejan escapar toda una gama de caminos nuevos e incertidumbres que a la larga son las que le dan color y originalidad a lo que queremos como personas. A veces soy consciente de eso y otras no, por lo que ahí es donde se hace fundamental ese temor primario, ya que es el que me ha permitido tomar riesgos en la vida y al cual confío como motor para futuros cambios.


Mi último vídeo hace referencia entonces a una persona que nunca dejo de sentir miedo al olvido y por ende en cada acto de su vida por pequeño que fuera, dejo una huella imborrable en todos aquellos que lo conocieron y escucharon su música. Pete Seeger, activista político, pilar fundamental de la música folclórica estadounidense, banjista reconocido, a sus 94 años dejo un legado gigantesco pero ante todo, siendo tan frágil como cualquiera de nosotros, deja un mensaje de hermandad y paz en este mundo plagado de cosas pasajeras y muchas veces trágicas. Así como el poder de la música para mi es gigantesco, también lo es la capacidad de apropiarnos de ella y brindarle a la gente la capacidad o al menos la esperanza de transformar nuestro destino, si ese es nuestro deseo. Descansa en paz, Pete.

lunes, 14 de octubre de 2013

Un año de historias


Por tanto corre-corre de trabajo y la "gira" europea dejé pasar una fecha que esperaba con mucho entusiasmo desde hace unos meses. Es sencillamente genial el saber que en septiembre del año pasado empezaron esta suerte de crónicas-historias-notas breves. Aunque al principio tenía mis dudas respecto a la constancia que podía desarrollar o no al escribir, yo creo que el blog me ha servido para las dos cosas que buscaba: una forma de documentar y compartir mi proceso como banjista (saben, es una forma agradable de hacer catarsis) y; generar otro espacio en español para temas relacionados con el banjo. 


Para el concierto de aniversario había contemplado tocar los temas en los que me sentía cómodo y que a la larga fueron los que toqué en Barcelona. Al final me incliné por tres temas cortos de los tutoriales de WM.C Stahl y H.J. Ellis, los cuales venía practicando desde mediados de junio.

Inicialmente había concebido este blog como un espacio netamente en inglés, de ahí el titulo. Pero casi a mismo tiempo me pareció injusto con la tierra de donde vengo y le dí más importancia al español (excusa para la publicidad engañosa con el título, no! jaja). Por ende también el título refleja lo ambiguo que es este espacio...o sea ni chicha ni limonada jaja. Pero bueno! eso funciona bien para este caso ya que a la larga de eso se trata el concepto loco de "banjo andino"; de traspasar las barreras que muchas veces nos amarran como individuos y porque no como músicos (guiño, guiño).

Para terminar, comparto apartes de una entrevista que leí este fin de semana sobre Paco de Lucía y su concierto de estos días en Medellín y Colombia (http://m.eltiempo.com/entretenimiento/musica/la-guitarra-es-una-desagradecida-paco-de-lucia-/13117552/1/home). Es muy curioso ver como los puntos de vista en el aprendizaje musical coincidir sin importar del nivel o el instrumento que se toqué. Vendrá más practica y por supuesto montones de historias!.

“Es que es un instrumento muy difícil y desagradecido. Tú le dedicas horas y horas, y luego te subes a un escenario, estás perfectamente de manos y ¡tocas como una mierda! Entonces le dices ‘Oye, ¿por qué me haces esto, si te he dedicado una semana, tocando ocho horas diarias, por qué?’ –sostiene De Lucía–. A veces, depende hasta de una mosca que pase volando y te desconcentra. O algo en el teatro de pronto te hace tocar muy mal. O al revés, estás mal y tocas muy bien... No la controlas. Es lo que más se parece a una mujer de todos los instrumentos que hay. Cuando crees que la tienes agarrada por el cuello ¡qué va! eso es un espejismo, es mentira” 






sábado, 12 de octubre de 2013

"Enchulame el banjo"


Desde la llegada del Stewart era un poco inevitable que mi viejo banjo se quedara relegado. No solamente obedece a la calidad del sonido y los materiales (el Stewart es un banjo sencillamente genial!) sino que también se debió a una buena cantidad de desperfectos producto de casi 5 años de banjo (bueno, en forma dos años). En general la humedad y la falta de cuidado por ignorancia mía, causaron gran mella en el pobre Savannah.


  
Algunos detalles de los daños más graves. En algún momento había instalado un micrófono pero el resultado fue mucho peor de lo que imaginaba...costó 7 dólares, ¿que podía esperar? jaja

El inventario de daños era más o menos el siguiente: 1) el parche presentaba un desgaste fuerte en las partes donde recuesto mis dedos meñique y anular, 2) el soporte donde descansa la quinta cuerda antes de la clavija estaba roto (era de pasta y cedió hace unos meses), 3) no tenía más cuerdas de nailon por lo que ya estaba recurriendo al nailon y en particular para la quinta cuerda, nailon de pesca (el timbre era horroroso jaja pero me salvo más de una vez) y 4) todo complementado por un forro en un estado deplorable...pros de eso, daba lástima de ser robado jeje.

Por ende, con algo de desconfianza y temor de embarrarla empecé la "enchule" del Savannah. El primer paso fue remover el parche dañado y reemplazarlo por uno nuevo. Esa parte fue un poco como la primera intervención real de un cirujano, ya que si bien tenía una idea de como desarmarlo, jamás lo había hecho y menos con uno que fuera mío!. En general, quitar las clavijas fue sencillo y lo que dio más problemas fue el ajuste del parche nuevo ya que la base del mástil ofreció resistencia. Por suerte, mi papá el cual me ha ayudado en todos mis "experimentos" con el banjo; me dio una mano y logramos colocar el parche. De paso la ventaja fue que pude desacoplar la caja de resonancia y de esa forma el banjo quedó como open-back. Lastimamos un poco el recubierto del mástil en el proceso pero valió la pena: el peso del banjo se redujo considerablemente y de paso conseguí una especie de "ensaladera" para la mesa con el resonador jeje.


El banjo en plena cirugía  No deja de asombrarme lo curioso y particular que son los componentes que lo conforman....es un bicho bien raro pero genial!



La siguiente parte fue el reemplazo definitivo a cuerdas de nailon. En una entrada pasada había mencionado que una de las cosas con las que más había experimentado era con el cambio de cuerdas. La humedad y en parte lo complicado de conseguirlas me había llevado a pensar que tocar con cuerdas de acero no era muy buen negocio. Igualmente, el timbre que necesito para seguir tocando en estilo clásico se adapta mejor al nailon...el Stewart me convenció totalmente de eso!. Por ende nos pusimos manos a la obra y...recurrimos a alguien que si supiera de eso jeje. Resulta que en el Parque Centenario (Bucaramanga para los lectores "internacionales" jeje) trabaja un técnico bastante curtido en el mantenimiento de guitarras y similares. De tal forma que en un sábado de desparche me pegue el viaje y le comente mi historia con el Savannah. Después de algunos ensayos, el hombre dio con el asunto y con una serie de modificaciones breves se logró lo buscado. Básicamente se le insertó una placa de metal que facilitaba el anudado de las cuerdas hacia la base de lo que llaman el tailpiece (el gran motivo de mis pruebas fallidas antes) y se arreglo la base de la quinta cuerda, la cual iba en plástico.


Listo para colocar cuerdas! Ahora que caigo en cuenta, el "corresponsal" nunca había salido en el blog!


El banjo si bien quedo algo sicodélico con ese juego cuerdas pero suenan bien al fin  y al cabo. Abajo el forro de viaje nuevo. Al parche aún hay que apretarlo un poco para obtener la tensión buscada.

A grandes rasgos esos fueron los cambios en el banjo. Hace unos días reemplacé la bendita quinta cuerda (raro que ponga problemas jeje) ya que el ensayo del técnico no sirvió con esta. Afortunadamente, la placa de metal y un poco de ayuda de mi papá dieron en el clavo (nudo de cirujano al rescate!). Si bien el sonido no es como el del Stewart (la calidad, la calidad!), ahora si tiene el timbre que buscaba y ya sirve para un viaje. La otra ventaja es que para esas mismas fechas finalmente se pudo hacer un forro decente para viajar. La prueba de fuego fue el viaje a Barcelona y la verdad le fue bien...al forro...el Savannah se quedó en Bucaramanga jeje. Hablando de Barcelona, ya vendrán las esperadas crónicas! Por ahora solo les comparto que el Savannah aparte de ser mi banjo de emergencia será el de aprendizaje para bluegrass...sip volvimos a la primera afinación con la que trabajé DGBDg (la del estilo clásico del Stewart es CGBDg).


domingo, 18 de agosto de 2013

Banjo Sinfónico (Parte I)

Esta semana Béla Fleck anunció la salida al mercado de uno de sus proyectos más llamativos. Junto con la Orquesta Sinfónica de Nashville se embarcó en la creación de una pieza sinfónica para banjo. Leyeron bien, "banjo sinfónico"! 


Este CD ya está disponible en todos los medios por Internet. Pronto encargaré el mío.


Aparte de una entrevista que concedió Béla Fleck sobre su pieza sinfónica "The Impostor"

Esta noticia se presta entonces para publicar una entrada respecto a un tema que me viene llamando la atención desde hace un tiempo y es la del rol del banjo en piezas sinfónicas. Si bien es evidente que no es común, existen algunos casos que conozco y que me gustaría compartir:

Probablemente, de las primeras piezas que se me vino a la cabeza fue Rhapsody in Blue de George Gershwin. Hace un tiempo consultado en Internet (adivinen donde) sobre el origen de la pieza y sus inicios, tamaña fue mi sorpresa cuando supe que en la orquestación original estaba el banjo. Eran aún los tiempos dorados del banjo y se le consideraba como un elemento más de la musicalidad del jazz, por lo que no es tan raro como uno cree. De igual forma esto es también algo que agradecer a Ferde Grofé, el encargado de llevar a la acción la concepción original de Gershwin.

Esta grabación cuenta con la participación del mismo George Gershwin en el piano junto con la orquesta de Paul Whiteman...el banjista que toca si ni idea (Mike Pingitore??!)

Este aparte pertenece a los primeros compases de la pieza (Orquestación de 1942 si no me equivoco). Aquel que quiera consultar la totalidad de este archivo digital puede hacerlo en http://archives.nyphil.org/index.php/artifact/f9ca2697-58e5-4c85-a8c2-a44f1b82970a (Archivo digital de la Filármonica de Nueva York)

Como ya la historia lo cuenta, esta pieza se convirtió en todo un referente e innumerables versiones se han hecho de esta (Grofé registró al menos cuatro orquestaciones de la pieza) y es realmente genial escuchar las primeras grabaciones de este tema. Para aquellos interesados en escuchar la versión de 1924 lo pueden hacer en estos sitios: http://archive.org/details/rhapblue11924 y http://archive.org/details/rhapblue21924

Bueno, ¿y a lo que vinimos? Por lo menos hasta ahora desconozco quien pudo haber sido el banjista que estuvo en el primer concierto...es ciertamente un dato que sería muy interesante conocer...¿donde se formó? ¿que fue de él?, ¿hay fotos de la época? en fin. Respecto a la orquestación en sí, una ojeada rápida por la partitura de 1942 nos muestra que el banjo varía entre tonalidades como Sib mayor, Lab mayor, La mayor y Do mayor por citar algunos. Me atrevería a pensar que el banjo podía ser tipo "plectrum", tenor o porque no "open back" por el contexto de la época y el hecho de que son principalmente acordes los que se tocan. Una conjetura que no he podido confirmar es si el banjista Mike Pingitore fue el que participó en Rhapsody in Blue. Al ser este el banjista regular de Paul Whitema para la época es posible que si.



Esto es más como ¿Y donde esta Wally?...por ahí anda el banjista supuestamente...



El "plectrum banjo" no es precisamente mi tipo favorito por el timbre que tiene (muy brillante para mi!), ja pero que carajos, es un banjo! y nuestro amigo se ve feliz.


Sin embargo, lo que usualmente pasa con esta pieza es que la parte del banjo es suplantada por otras cuerdas o simplemente se omite, de ahí que no sea común ver videos con banjista incluido. Es probable que grabaciones como las de Michael Tilson Thomas con la Orquesta Filármonica de Los Angeles hayan preservado la presencia del banjo, pero no lo puedo asegurar (toca escarbar más la información).

De esos locos años 20 y 30 quedaron otros experimentos banjisticos, pero eso ya será tema de una próxima entrada!



sábado, 10 de agosto de 2013

De China para el mundo



Una pregunta incoherente para el amigo lector de este blog (pasa un cardo en estos instantes jaja): ¿Que pueden tener en común una ciudad del noroeste de China con un banjo? Se les advirtió que era una pregunta medio zafada...¿qué, ni idea? Jaja pues probablemente nada. Lo curioso es que la magia del Internet nos muestra que después de todo si puede haber una relación y la historia es así: Mi novia el día de ayer terminó un largo periplo académico por China y tuvo la particular fortuna de conocer y experimentar un entorno poco conocido por el turista. Hablamos de la ciudad de Ürümqi en la Provincia de Xinjiang. Ubicada al norte de la Ruta de la Seda y con más de 2000 años de historia es el centro urbano más alejado del mar a nivel mundial. Se le tiene el dato Wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/%C3%9Cr%C3%BCmqi).

File:Urumqi s bazzar.jpg

Una imagen del bazar internacional, uno de los atractivos turísticos de la ciudad (Wikipedia).

Resulta que en días previos a que ella viajara a China, nos topamos por accidente con un vídeo de un grupo de músicos americanos en Ürümqi tocando con músicos chinos y tamaña fue la sorpresa cuando entre los americanos había una banjista!.

Abigail Washburn probablemente es una de las banjistas más reconocidas en Estados Unidos. Como dato banal hace poco supe que ella y mi "papá" Bela Fleck estaban casados, es más, estrenándose como papás.

Sencillamente es increíble ver como la música no esta sujeta a ninguna atadura y a la larga las únicas limitaciones son las que nos imponemos como interpretes. Obvio, la técnica y las habilidades juegan un papel clave como por ejemplo en el momento de formación en el que me encuentro. Sin embargo, mantener viva la creatividad y sobre todo el amor por experimentar nuevas sensaciones es lo que definen a un buen músico de uno malo. Tardé mucho en reconocer algo que me dijo una amiga hace unos meses: que ya era un músico a pesar de lo que yo pensara por mis inseguridades. Sin embargo ahora creo que más que serlo, lo que quiero es convertirme en uno bueno! (otro banjista malo en el mundo, que va!), en alguien capaz de transmitirle a los demás la gran alegría que es para mi tocar el banjo día a día! Por eso manos a la obra!


domingo, 4 de agosto de 2013

Nuevo mes, nuevos retos


El día de ayer pude acabar (en una forma medianamente aceptable, claro) un tema que venía trabajando desde antes de mi viaje a campo. De todos los métodos de banjo con los que he trabajado el de J.E. Agnew es con el que mayores frutos he obtenido, probablemente por lo "básico" de los temas...



Después del enésimo intento fui capaz de terminar el tema sin errores groseros. A parte de la grandísima presión que me genera aún el sentirme grabado hay un detalle muy molesto cuando practico...hacerlo sin ventilador en mi cuarto es imposible!

Independiente de ese detalle, el acabar estos temas cada cierto tiempo después de mucha práctica es un gran aliciente para mí y como con este blog, los vídeo me permiten registrar mi progreso con el banjo. Como siempre hay muchos detalles por corregir y soluciones que implantar o inventar pero no es nada que el tiempo no pueda vencer...jajaja creo. 

Por ahora se avecina un reto bien particular en mi camino banjístico: el primer por así llamarlo "recital". Resulta que a comienzos de septiembre estaré en un congreso en Barcelona y parte del encanto que tenía este evento precisamente era la posibilidad de mostrar habilidades musicales (http://www.icp2013.cat/)...resumidas cuentas, un evento de académicos de alto nivel (jaja los de allá claro) que tienen como gusto la música. ¿Podía pedir acaso otra combinación más divertida? Tengo entonces cabida para llevar mi querido banjo y mostrarles algo de lo que se ha venido aprendiendo. Por ende estoy empezando a practicar la secuencia de los temas que tocaría. Para que se hagan una idea de como sonaría la cosa, el orden es el siguiente y lo pueden chismosear en youtube: Electric Dance, Bijou Waltz, Crescent Polka y Sunflower Dance. Tengo con "matrícula condicional" el tema de Shostakovich que ya aprendí, básicamente porque aún es susceptible de una des-concentración fea...después de todo la posible audiencia podría llegar a las 500 personas!!! Jaja ¿quien dijo miedo?!!


Algo para inspirarme...el día de hoy me topé con un nuevo vídeo de Rob Mackillop el cual después de todo parece que no se retira del banjo. Para variar blogger no me quiso mostrar el vídeo al que me refiero, pero con esta versión de hace unos meses bastará. Ya llegaré a ese nivel con trabajo!.


sábado, 3 de agosto de 2013

Volver y volver


Ya se veía el cardo pasar por el blog de tanto tiempo sin escribir algo. Fueron unas semanas de locos las de mitad de junio y julio ya que estuve por fuera de la ciudad y sin ningún chance de practicar. Haciendo cuentas no duraba tanto tiempo sin tocar desde finales de 2011. En esa época el dejar de tocar si bien era traumático no demandaba mucho esfuerzo la recuperación. Sin embargo, otra cosa muy distinta fue el retomar ahora que volví. Antes de viajar había logrado terminar dos nuevos valses y en un tempo (140) relativamente rápido al comparar con temas anteriores...comparto vídeo. Usualmente tengo esa maña de publicar un vídeo antes de viajar y de igual manera tenía el presentimiento de que no iba a retomar el banjo tan rápido.


"Bijou Waltz" es el segundo tema que logro terminar del tutorial de W.M.C Stahl, del cual ya tengo en remojo una polca corta. "Student Waltz" es el segundo de 5 temas de un pequeño folleto de A.J. Weidt.  En dias pasados había logrado terminar el primero de esos temas.

Metiendo melodrama al asunto andaba lleno de motivaciones ya que estaba trabajando en al menos 6 temas al tiempo (dos polcas, una marcha, un tema de Joplin, un valse y dos piezas de música clásica). Dicho de otra forma estaba en modalidad lancera "bruto pero decidido" jaja. Volver fue muy duro los primeros días porque NADA salía bien...los ejercicios, los temas, las digitación, en fin. Supongo que en la medida que se aprende también aumentan las expectativas y la exigencia, de ahí que fueran momentos muy frustrantes los de finales de julio. De igual forma, un ejercicio muy curioso me dio algo de moral para empezar otra vez: estuve viendo todos los vídeos que he colgado por youtube desde abril de 2012. Es muy emocionante ver como de empezar con experimentos ahí de a poco me le estoy enfrentando a temas más complejos. Lo que si no ha cambiado es la calidad del sonido-vídeo jaja...ya creo que es hora de hacer esa inversión también.

Ahora que el tiempo ha pasado un poco y la rutina de practica ha vuelto progresivamente veo las cosas con un poco más de perspectiva y tranquilidad por lo que ahora no deja de sorprenderme lo poco que valoraba la labor de un músico. Ciertamente uno es consciente que para despertar sentimientos a través de la música se requiere de algo especial  y único pero eso no conlleva la palabra "instantáneo" como adjunto. Llegar al nivel que ellos tienen demanda mucho tiempo y sacrificio y a veces por comodidad uno no ve esas cosas. Cada vez que recuerdo como me sentí el primer día que retome el banjo, se me viene a la cabeza el hecho de que Julian Bream retomó la guitarra después de una grave lesión que lo dejo incapacitado un buen rato. ¿Como diablos hizo para retomar el nivel que tiene??! TRABAJO!!! Eso es lo curioso de emprender este camino musical cuando no se dispone de alguien que te lleve de la mano..pero ojo! no lo veo ya como una queja, es más es una especie de reto personal. Lo que si es cierto entonces es que la pasión y el cariño por el instrumento son eternos pero las habilidades se construyen a cada momento. A practicar!!


El día que pueda medianamente intentar este estudio de Tárrega, me mando a levantar un monumento con ofrendas de cuerdas y flores jeje.