sábado, 22 de febrero de 2014

Echando memoria

Este fin de semana que pasó, estuve visitando a mis papás en Firavitoba, Boyacá (Amigo lector, más de Firavitoba puede consultarlo en el todopoderoso wikipedia). Fira, como cariñosamente lo suelen llamar, fue sinónimo de vacaciones en mi niñez. Por lo menos uno o dos veces al año solíamos ir a visitar a mi abuela y de paso reunirnos por el lado de la familia de mi papá. Ese viaje sin lugar a dudas era una experiencia mágica ya que sacudía todo lo que hacia parte de mi rutina. Una vez pasábamos de Arcabuco por carretera era como entrar a otro mundo. Y como no, la vegetación cambiaba drásticamente a partir de ese punto, hacia más frío claro, y en mi mente salían a flote la cancioncilla de este programa de televisión Paz Verde, al igual que los especiales naturales que daban por la "perubólica" ("Especiales Panamericana").



Jaja como me gustaba ese programa!!...esta canción y el tema que ponían (el de Jurassic Park) en los paisajes, bueno y en cualquier cosa medio emotiva, eran inolvidables. Para el amigo melómano: el intro es el principio de la canción That´s what I like de Jive Bunny and the Mastermixers.

Fira, es probablemente uno de los sitios más tranquilos y sencillos en los que he estado, y son incontables los recuerdos bonitos que tengo de esa época. Por tal razón, me pareció el lugar ideal para empezar toda una "saga" de vídeos banjeros en el campo, y bueno, una excusa nueva para armar paseo. Decidí probar un total de tres temas: el quemadísimo Electric Dance y dos nuevos. La razón del primero fue la misma que la vez de Barcelona; es el primer tema que me aprendí y ya producto de tanta "sangre" en la practica, sale relativamente bien. Los otros dos temas, ya son harina de otro costal: Armanda Schottische es creo el cuarto tema que ya medio saco del tutorial de J.E. Agnew...ese libro es sencillamente genial y seguiré trabajando con el. El tiempo, la interpretación...ehhh bueno, hay que mejorar lo se, pero pues de todo, de eso se trata de este camino (y las boleteadas por youtube jeje); de mejorar y mejorar con la practica y el entusiasmo.

El tema final fue compuesto por el gran banjista inglés Joe Morley. A Banjo Oddity fue uno de esos temas que me gustaron casi de inmediato cuando lo escuche (para varia en un vídeo de Rob Mackillop) y después de algunas dudas de parte mía, hacia noviembre del año pasado, sentí que era hora de enfrentarlo. Como con Sunflower Dance y el otro tema de Joe Morley que he intentado sin mucho éxito (Clematis Waltz), me demando tiempo y lágrimas sacarlo adelante. A pesar de eso, es genial percibir que la curva de aprendizaje le permite a uno ya alcanzar en menor tiempo cada nuevo tema que sale. Sin temor a equivocarme, ahora si siento que he pasado el escalón de principiante y ahora ando en el nivel de dragoneante jeje...toda será cosa de constancia. Respecto a los vídeos (se le tiene hasta el blooper en el último vídeo jeje): hacia un frío horrible porque los vinimos a grabar a eso de las 5 de la tarde. Mala idea!! tenía los dedos completamente tullidos!.

Vendrán nuevos retos y como no, nuevas sesiones en mi amada Fira!.






martes, 18 de febrero de 2014

Cuando los banjos dominaban al mundo!


En la búsqueda de nuevos métodos de banjo por Internet, me topé por accidente con el tema de esta entrada. En general, los libros con los que he venido estudiando son de la época dorada del banjo (1850-1920). Lo sé amigo lector, he mencionado al menos unas cuarenta veces que esa fue la época en que el banjo era increíblemente popular y el instrumento al igual que sus piezas, evolucionaron de una forma particular (el apunte paleo). Luego llegarían su debacle (como estilo clásico) tras el uso definitivo de la guitarra en los ensambles de jazz (la muerte por el lado del dixieland) y su refugio casi restringido en el country y el bluegrass (ok, en la música irlandesa por avatares del destino también hizo su lugar, pero esa es harina de otro costal). Por ende, como buen fenómeno cultural el banjo en su estilo clásico paso a un costado y solo la labor juiciosa de muchos entusiastas (guiño, guiño, nos damos un poco de cepillo jeje) ha permitido que así sea en parte, este estilo no se pierda. Ya el banjo en la música tradicional americana y porque no en el pop, tiene un sitio ganado por su llamativo timbre y claro!! porque sigue siendo cool jeje palabra!.


Cuando pensaba en el nombre de esta entrada fue inevitable recordar la Consagración de la Primavera en la película Fantasia...aclaración; los banjistas no eran tan lentos en esa época jeje.

Ya habiendo dicho esta pequeña introducción, vayamos al grano. Entre el material que he venido buscando, me encontré con toda una serie de folletos por así llamarlo que fueron impresos por Samuel S. Stewart (si!, el dueño de la fábrica de donde vino Sussie). Fiel al estilo de vida de esa época, S.S Stewart no solamente se dedicó a la fabricación de banjos, sino que busco diversificar el mercado a través de una serie de publicaciones mensuales relacionadas con el banjo. El periodo comprendido del S.S Stewart´s Guitar and Mandolin Journal fue entre 1884 y 1901 y si quieren pueden echarles una ojeada en el siguiente enlace de la Universidad de Rochester: 

https://urresearch.rochester.edu/institutionalPublicationPublicView.action;jsessionid=A1303D990582A2845685660CD5AD1A86?institutionalItemId=2330&versionNumber=1

En estos pequeños pedazos de historia hay de todo: promociones en los modelos a la venta, cartas de banjistas agradecidos (y no tan agradecidos), comentarios, notas breves, partituras...en fin, el leerlos en detalle muestra el grado de popularidad que tenía el banjo entre el público. Precisamente dentro de esas notas salio lo que quería contar (ehh por fin después de tanto alargue!): los ensambles de orquesta de banjo.

Este volumen, correspondiente a Feb-Mar de 1892, es el que menciona la temática de las orquestas de banjo.



Dos posibles distribuciones para las orquestas de banjo. Era una practica común incluir acompañamientos de mandolinas y guitarras aprovechando que sus registros y timbres son distintos respecto al del banjo.

Entre tanto apunte curioso por mencionar de estos volúmenes, hay una especie de articulo de Thomas J. Armstrong (banjista?, probablemente) donde básicamente habla sobre la apropiada distribución de una orquesta de un banjo en un club. Si bien suena muy raro ahora, este tipo de ensambles eran increíblemente comunes en los clubes y sedes sociales de la época y tanto gente de mucho dinero como el trabajador raso disfrutaban de este tipo de espectáculos. Precisamente en este tipo de escenarios, junto con los denominados rallies fue donde los grandes banjistas de esa tiempo (e.g. Joe Morley, Frank Converse, Alfred Canmeyer, etc.) se hicieron a un nombre. Bueno, esos interpretes (cuando no actuaban como solistas), se acompañaban de "cuatro voces" como en cualquier ensamble de música, cumpliendo esos roles los denominados banjo piccolo, las banjolinas, el banjo bajo y el banjo chelo (no mencionado en los gráficos). Dichas variaciones, como en cualquier instrumento de cuerda pulsada, presentaba rangos especifico similares por no decir iguales al de una mandolina, un bajo o un chelo. Incluso ciertas empresas alcanzaron a promover el denominado banjo contrabajo, pero no pegaron en el mercado y el que tenga de herencia uno, está tapado en plata por su valor como objeto de colección.

Con toda y la goma que hubo, este tipo de formatos de banjos así como el estilo fueron diluyéndose con el tiempo. Sin embargo, el entusiasmo de muchos banjistas deseosos de expandir el universo de este instrumento ha propiciado en los últimos años un resurgimiento o por lo menos la preservación de este tipo de instrumentos y porque no de este tipo de formatos musicales. Empresas como Gold Tone ofrecen ya banjos chelos, banjo bajos, mientras que otras como Gibson ofrecen banjolinas. Para los verdaderos puristas, hay tiendas especializadas que ofrecen instrumentos de esa época, cuyo sonido es espectacular si bien su precio es para gomosos...ej. ahorita ando ahorrando para comprar un banjo chelo...por ahí para el 2015 creo que es posible que ya me de!.

Respecto a los formatos de orquesta, un buen ejemplo de cual debe ser el camino lo ofrece Danielle Saxon Reeves (http://en.wikipedia.org/wiki/Danielle_Saxon_Reeves), quien dirige el Midlands Fretted Orchestra en Inglaterra. Es genial ver que la tenacidad de artistas como ella permiten que el banjo siga ahí, mostrándonos todo lo que se puede hacer con este. Ojalá algún día yo me encuentre en capacidad de emular esos esfuerzos...por ahora los dejo con dos vídeos (de un grupo de 4) de Rob Mackillop y su  Scottish Early Ragtime Orchestra. Disfruten!!


Hay varios temas conocidos para los "seguidores" de este blog...en particular, les recomiendo el penúltimo tema del segundo vídeo...aquel que diga que el bluegrass surgió de la nada en los años 30-40 se va a percatar que la música simplemente se reinventa.



domingo, 9 de febrero de 2014

Crónicas banjeras "Barcelona" (Parte 1)


De entre el sinfín de cosas por registrar en el blog tenía en remojo dos entradas contando lo que fue mi periplo banjero por Barcelona. Como ya había mencionado en una entrada anterior, asistir al congreso fue la excusa perfecta para hacer ese viaje y la verdad fue una experiencia muy bonita.



Mi compañera de viaje ya por El Dorado. Si bien me sentía algo montañero mientras practicaba en las salas de espera (dure como 4 horas en eso), pudieron más las ganas y era curioso ver la cara de intriga de la gente ("ala, que guitarra más extraña" jeje)

Al principio tenía algo de miedo con el banjo por lo largo del viaje así que al principio no le quitaba el ojo de encima y lo llevaba puesto cual mamá canguro. Ya con el tiempo me relaje (mucho diría yo, porque entre tanto despiste deje un bolso a mi regreso...es otra larga historia pero que no vale la pena ser contada jeje) y la verdad no deja de ser impactante el grado de frescura que se maneja en Europa...mejor dicho, hay locura y tolerancia de todos los calibres, así que no fui difícil pasar desapercibido allá. Pero bueno a lo que vinimos...


El lugar donde fueron las charlas magistrales y al final del congreso. Esto fue unas horas antes del concierto!.

Cuando decidí lanzarme al ruedo y enviarle el listado de canciones al organizador del concierto, era consciente jaja de que solo iba a ser consciente de la embalada que me había pegado cuando viera el lugar del congreso. Efectivamente cuando llegué a la inauguración (bueno al cóctel más bien, jeje fallas técnicas causaron que hiciera la colombianada) y vi el salón principal, con su aforo de 800 sillas solo pude pensar "juemadre, en que mierda estaba pensando!! a esta vaina está que no le cabe una persona más!!". Para rematar, Luke Skinner (el organizador) me dice "listo, el orden tentativo es Ud. de segundo, yo empiezo con el ukelele"...segundo??..bueno eso tenía sus pro y sus contra: si era muy horroroso el asunto tal vez ya con la gente que iba a tocar dos sonatas de Beethoven y temas de ACDC después mío, olvidarían que hubo un loco asesinando un banjo, pero el contra es que era el segundo!!!. Muy brevemente pensé en escurrir el bulto y hacerme el loco, pero no se, hubo una fuerza, que se yo, un impulso de hacer una autentica y verdadera locura después de tanto tiempo y pensé "bueno, que carajos, si va a ser mi primer concierto, que sea el PRIMERO jaja". Después de todo llevaba dos o tres meses practicando todos los días los cinco temas planeados, empezando de lo más básico y cómodo y rematando con Sunflower Dance saliera como saliera. Así que la cuenta regresiva empezó ese domingo en la noche y cada mediodía hasta ese jueves en la noche, almorzaba en par patadas y practicaba los temas en un rincón del auditorio. Un punto bueno fue que tuve que presentar el póster el lunes en la tarde así que ya no tenia esa presión y me dedique a disfrutar las charlas, chacotear con la gente y obviamente practicar con el miedo escénico más horrible de la historia jaja.

Lentamente el momento llego y pasaron de una forma tan rápida, las pruebas de sonido (y si, nunca había tocado para más de tres gatos, y ahora andaba en pruebas de sonido jeje), los ensayos de la gente y el llamado del público. Ya para ese momento me encontraba "detrás de bastidores" pero fue muy curioso porque dentro del evento ya existe la costumbre de convocar a la gente por medio de una gaita escocesa...fue algo muy llamativo pero en ese punto si sentía la presión...después de todo el verraco auditorio si se llenó en su totalidad a diferencia que una que otra charla jeje. Luke, hizo su solo de ukelele (muy bonito por cierto, no ayudaba a la moral!), pero es curioso ya que era de esos momentos en los que todo te dice PELIGRO!, LOCURA INMINENTE!, pero estas ahí, deseoso, con una curiosidad casi masoquista porque iba a ser la primera vez de un concierto, algo que imaginé muchas veces pero no creí posible (no aún, es que era una locura!! y lo sigo creyendo) y ahí estaba ese chance, con sus luces proyectando a todo taco y el sitio a reventar esperando por lo que tuviera que salir y como fuera.


El colega con la gaita. Es curioso, creo que fue de las pocas personas que sabía que los temas que toqué eran de la época dorada del banjo. Paleo-repertorio para un paleo-congreso!.

Como suele pasar con esas experiencias, ahora que pienso en ese momento, solo tengo chispazos cortos de esos minutos encaramado: las manos me temblaban horrible al principio y solo me di cuenta de eso una vez estaba sentado, tuve descaches aquí y allá con algunas de las piezas (el más feo el del vídeo), pero en general recuerdo las luces, el silencio sepulcral mientras tocaba, lo bonito que sonaba el banjo (menos mal me llevé el Stewart!) y sobre todo, la buena actitud y entusiasmo de la gente. Fue tal como me dijeron mis amigos de la escuela de música: iba a ser intimidante, iba a cometer errores pero a la gente no la iba a importar y sobre todo, el que como me sentía al tocar dependía enteramente de mi!. Eso fue lo más maravilloso de esa experiencia; que me sobrepuse a un miedo enorme y a pesar de la presión pude sentir por chispazos que decidí tocar en ese sitio para probarme a mi y a la gente, que la música está al alcance del que la quiera vivir y percibir. Electric Dance, Daisy Polka, Edna Waltz, Crescent Polka y Sunflower Dance salieron a flote después de todo y no me cansaré de decir que fue de las experiencias más mágicas que he tenido en la vida.



La primera parte del vídeo que me compartieron los organizadores del concierto. En este sale Electric Dance...como contaba al principio la mano izquierda me temblaba horrible pero ahí de a poco salió algo medio legible...considerando las circunstancias y el nivel jeje...la metida de pata al final, si fue por ganoso y querer sacar ese acorde con más volumen.




La segunda parte del vídeo. Es una pena que no me hubieran compartido los otros temas ya que fueron precisamente esos los que me salieron más limpios (palabra! jaja). De igual forma, en este lo que me alegra es que a pesar de las desconcentraciones se mantuvo la actitud del lancero bruto pero decidido y no me pudo el miedo...de ahí para adelante ya salió más fluido.

Amigos músicos, conocidos, lectores desparchados, criticones; podrá sonar bobo tanta emoción en ya un bolsón que se acerca al tercer piso y del que se supone debería tener claro que quiere en la vida: casa, carro, esposa, etc. si eso es lo que verdaderamente cuenta. Pero si algo me sigue mostrando este viaje banjero es que los caminos se labran en cualquier momento de nuestros vidas y solo depende de nuestra llámese terquedad, locura o pasión el que sigamos recorrerlos. Probablemente este sea el concierto con mayor cantidad de gente en el que toque, si es así, vacano que haya sido el primero de mi vida; pero puede que no, y que ese camino vislumbre nuevos retos, miedos y locuras. Que sea entonces el momento de seguir caminando...el resto de este periplo por Barcelona, en una segunda entrega...

jueves, 30 de enero de 2014

Cinco ingredientes que me definen

Ha pasado un muy buen rato desde la última nota. El trabajo (raro!) y unas merecidas vacaciones (algo más raro por mi trabajo!) me tuvieron completamente alejado del mundo en estas semanas/meses...por otro lado, han sido tiempos duros de cambio, los cuales no siempre implican una mejora inmediata en como se ve la vida (eso por experiencia, toma su buen tiempo de acople)...pero en fin, son los rollos existenciales que nunca faltan, pero que son necesarios.

Solo hasta hace unos diez días retomé el banjo en forma (a mitad de diciembre era muy intermitente el estudio) y si bien no deja de ser duro recuperar lo perdido, no lo percibo tan trágicamente como las veces anteriores...tal vez se deba a que siento a que ya tengo desarrollada cierta destreza en las manos y no tengo que empezar de cero en todo (jeje menos mal!)...obviamente eso no me exime de percibir que hay muchísimas cosas que se perdieron, así que toca practicar a la enésima potencia. Por otro lado, de las actividades pendientes (bien pendientes!!) queda una entrada de este blog que había empezado y que continuare tal como estaba para ese momento (Octubre 15 del 2013!!!)

Desde ya hace un tiempo quería compartir lo que para mi son los cinco aspectos que definen mi proceder como persona y banjista:

1) La gente que me rodea
2) La ciencia
3) La música
4) Mis raíces
5) Mis mayores temores

1) Definitivamente somos seres sociales por más que nos resistamos a creerlo. Mi familia, mis amigos, el montón de gente valiosa que conocí, conozco y conoceré; la cual olvido tantas veces, muchas ocasiones nos sirven de espejo para contemplar realmente que tan lejos estamos de ser lo que queremos ser como amigo, como persona, en fin, como muchas cosas. Una sonrisa, un abrazo, una palabra suelen tener un efecto enorme en lo que se hace o no con la vida, entre estas banjear (obvio!). Por eso banjeo muchas veces, por agradecer todos esos regalos sinceros que me da la gente, por sorprender a aquellos que me sorprenden cada vez que pueden.


Marta Gómez suele tener muchos temas alegres en sus álbumes pero por alguna razón me gustan más de ella sus temas tristes. Si bien la letra es para nada de familia, si suelo escucharla mucho cuando me entra la nostalgia.

2) Mi amada paleontología, llena de alegrías, sinsabores y angustias existenciales...lo curioso es que ahí sigo con esa relación de amor y odio jeje. Con momentos distintos al del banjo, esa locura por buscar, trabajar y vivir de los fósiles ha estado conmigo desde la niñez. En parte victima de la época de Jurassic Park y del programa de Discovery "Mundo Paleolitico" (dato ñoño, pésima traducción para un programa de fósiles y no arqueológico), la paleo esta de una forma u otra en las cosas que hago. Desligar trabajo y banjear algunas veces ha sido complicado ya que me gano la vida con una y la otra por ahora (y a mi pesar) sigue siendo un hobby llevado a dimensiones estratosféricas. Sin embargo, gracias a la disciplina con el tiempo (listo, aún soy terriblemente disperso...recordando que esta entrada empezó originalmente en el 2013 jeje) he podido encontrar cierto balance entre ambas...y porque no, siendo la geología una ciencia natural es increíble percibir la paleontología como una labor de observación, paciencia y disciplina, todas estas cosas que también encuentro en mi querido banjo. Porque no, entonces seguir viendo lo bello de la música en un resto conservado por millones de años, y al mismo tiempo desentrañar los misterios del pasado; sabiendo que la naturaleza ha respirado desde sus inicios melodía, armonía y ritmo en sus formas.

Aquel que busca juicioso en youtube combinaciones curiosas de ciencia-música, encuentra su premio jeje. Tres paleontológos de la Universidad de Alberta, nos muestran que con los fósiles del Cámbrico se pueden generar más que publicaciones académicas jeje.

3) La música. Este es un pilar completamente inesperado en mi vida ahora que hago memoria...recuerdo que de niño alcancé a estar en al menos dos bandas de colegio ocupando el orgulloso lugar del triangulo y los platillos. Creo que la locura de usar traje de gala en un festival de bandas de Piedecuesta (mi memoria apunta hacia unos 35 grados bajo sombra esa mañana) y el hecho de no tener las tardes libres para jugar fútbol, hicieron mella y si bien no me acuerdo, en mi casa siempre dicen que ya cuando me iban a enseñar a tocar trompeta en quinto grado, literalmente rogué y pataleé para que me dejaran salir de la banda. En mi familia (por lado y lado) no hay músicos, solo melómanos, así que es inevitable que la música en si, solo me haya acompañado como banda sonora de lo que vivía (la época dorada del merengue, los vídeos por MTV, extractos de canciones y piezas clásicas que sonaban en películas y series de televisión, etc.). Crecí entonces ignorante de que la música siempre estuvo acompañándome, y entre esa música estuvo ese sonido tan llamativo y particular del banjo. Tal vez es eso lo que me condujo finalmente a la música, que muchas veces lo particular y llamativo es lo que le da color a nuestras existencias. Mi primer banjo llego como un impulso, llegar a la escuela donde estoy también lo fue, y ahora que pienso este ha sido el impulso que más me ha cambiado como persona. La música en este corto viaje como interprete me ha enseñado cosas tan valiosas como la disciplina, la entrega, el ver y apreciar el tiempo desde otra perspectiva y todas esas cosas no tienen precio. Gracias a la música encontré virtudes que no pensé tener y otras que aspiro lograr. Por esas razones y otras que no alcanzo a recordar, aquella parte del subconsciente que si se divertía con tocar un triangulo, ha encontrado un hogar en un bicho que suelen tomar como un híbrido de guitarra y redoblante jeje.


Escuchar el adagietto de la quinta sinfonía de Mahler en vivo (Festival de Música Clásica, Medellín), es de las experiencias más bonitas que he tenido en mi vida. Como escucha soy muy novato y solo hasta el 2009 vine a conocerla, pero sin duda es una de mis piezas favoritas por lo emotiva (y en vivo!!, es espectacular!!). Como dato aparte, cabe mencionar que esta pieza se hizo celebre entre la gente gracias a la película "Muerte en Venecia" basada en el libro homónimo de Thomas Mann y este a su vez parcialmente basado en los trágicos años finales de Mahler.

4) Mis raíces. Cuando pienso de donde vengo solo logro concebir que después de todo pareciera que no soy de ningún lado. Nací en Bucaramanga pero mis padres son de Bogotá y El Carmen de Bolívar por lo que fue inevitable que mis gustos, mi forma de hablar, mis hábitos no sean el del típico santandereano. El hecho de que estudiara en Bogotá y Medellín solo ha hecho más enredado el panorama jeje y ha vuelto mi acento una melcocha de palabrejas de muchos lados. Sin embargo, es curioso ya que Bucaramanga, con su modorra, su falta de oportunidades, su trafico loco, sus soles infernales de mediodía, solo ha logrado que me sienta orgulloso de haber nacido aquí y ante todo del sentirme responsable por su futuro. En este ciudad, donde no tienen idea que es un banjo, hay ahora un loco que está obsesionado con mostrar lo que es ese instrumento y porque no, de paso poner un granito de arena en la diversidad cultural de la misma (bueno, algún día en un concierto jeje). Gracias a Buca he conocido gente maravillosa y he aprendido lo bueno y lo malo de la vida...que sea banjeando entonces mi forma de agradecerle...con el perdón de los vecinos mientras practico...

Haciendo honor a Santander, comparto una pieza de Luis A. Calvo que me gusta mucho (Intermezzo 2 "Lejano Azul"). Es curioso como en general las piezas de ese tiempo que fue preciso la época dorada del banjo, son las que más me llaman la atención.

5) Mis mayores temores. Cuando se interiorizan tanto los pensamientos, las vivencias, etc.,  creo que como consecuencia también se toma conciencia de lo frágil que se es como persona, y al mismo tiempo, de lo susceptible que somos a nuestros temores. En el caso mío creo que mi temor siempre ha estado relacionado con el olvido, o más bien con el no dejar huella con lo que se haga en la vida. Muchas veces con el trajín del trabajo o simplemente la banalidad de lo que suele uno considerar como vida, se dejan escapar toda una gama de caminos nuevos e incertidumbres que a la larga son las que le dan color y originalidad a lo que queremos como personas. A veces soy consciente de eso y otras no, por lo que ahí es donde se hace fundamental ese temor primario, ya que es el que me ha permitido tomar riesgos en la vida y al cual confío como motor para futuros cambios.


Mi último vídeo hace referencia entonces a una persona que nunca dejo de sentir miedo al olvido y por ende en cada acto de su vida por pequeño que fuera, dejo una huella imborrable en todos aquellos que lo conocieron y escucharon su música. Pete Seeger, activista político, pilar fundamental de la música folclórica estadounidense, banjista reconocido, a sus 94 años dejo un legado gigantesco pero ante todo, siendo tan frágil como cualquiera de nosotros, deja un mensaje de hermandad y paz en este mundo plagado de cosas pasajeras y muchas veces trágicas. Así como el poder de la música para mi es gigantesco, también lo es la capacidad de apropiarnos de ella y brindarle a la gente la capacidad o al menos la esperanza de transformar nuestro destino, si ese es nuestro deseo. Descansa en paz, Pete.

lunes, 14 de octubre de 2013

Un año de historias


Por tanto corre-corre de trabajo y la "gira" europea dejé pasar una fecha que esperaba con mucho entusiasmo desde hace unos meses. Es sencillamente genial el saber que en septiembre del año pasado empezaron esta suerte de crónicas-historias-notas breves. Aunque al principio tenía mis dudas respecto a la constancia que podía desarrollar o no al escribir, yo creo que el blog me ha servido para las dos cosas que buscaba: una forma de documentar y compartir mi proceso como banjista (saben, es una forma agradable de hacer catarsis) y; generar otro espacio en español para temas relacionados con el banjo. 


Para el concierto de aniversario había contemplado tocar los temas en los que me sentía cómodo y que a la larga fueron los que toqué en Barcelona. Al final me incliné por tres temas cortos de los tutoriales de WM.C Stahl y H.J. Ellis, los cuales venía practicando desde mediados de junio.

Inicialmente había concebido este blog como un espacio netamente en inglés, de ahí el titulo. Pero casi a mismo tiempo me pareció injusto con la tierra de donde vengo y le dí más importancia al español (excusa para la publicidad engañosa con el título, no! jaja). Por ende también el título refleja lo ambiguo que es este espacio...o sea ni chicha ni limonada jaja. Pero bueno! eso funciona bien para este caso ya que a la larga de eso se trata el concepto loco de "banjo andino"; de traspasar las barreras que muchas veces nos amarran como individuos y porque no como músicos (guiño, guiño).

Para terminar, comparto apartes de una entrevista que leí este fin de semana sobre Paco de Lucía y su concierto de estos días en Medellín y Colombia (http://m.eltiempo.com/entretenimiento/musica/la-guitarra-es-una-desagradecida-paco-de-lucia-/13117552/1/home). Es muy curioso ver como los puntos de vista en el aprendizaje musical coincidir sin importar del nivel o el instrumento que se toqué. Vendrá más practica y por supuesto montones de historias!.

“Es que es un instrumento muy difícil y desagradecido. Tú le dedicas horas y horas, y luego te subes a un escenario, estás perfectamente de manos y ¡tocas como una mierda! Entonces le dices ‘Oye, ¿por qué me haces esto, si te he dedicado una semana, tocando ocho horas diarias, por qué?’ –sostiene De Lucía–. A veces, depende hasta de una mosca que pase volando y te desconcentra. O algo en el teatro de pronto te hace tocar muy mal. O al revés, estás mal y tocas muy bien... No la controlas. Es lo que más se parece a una mujer de todos los instrumentos que hay. Cuando crees que la tienes agarrada por el cuello ¡qué va! eso es un espejismo, es mentira” 






sábado, 12 de octubre de 2013

"Enchulame el banjo"


Desde la llegada del Stewart era un poco inevitable que mi viejo banjo se quedara relegado. No solamente obedece a la calidad del sonido y los materiales (el Stewart es un banjo sencillamente genial!) sino que también se debió a una buena cantidad de desperfectos producto de casi 5 años de banjo (bueno, en forma dos años). En general la humedad y la falta de cuidado por ignorancia mía, causaron gran mella en el pobre Savannah.


  
Algunos detalles de los daños más graves. En algún momento había instalado un micrófono pero el resultado fue mucho peor de lo que imaginaba...costó 7 dólares, ¿que podía esperar? jaja

El inventario de daños era más o menos el siguiente: 1) el parche presentaba un desgaste fuerte en las partes donde recuesto mis dedos meñique y anular, 2) el soporte donde descansa la quinta cuerda antes de la clavija estaba roto (era de pasta y cedió hace unos meses), 3) no tenía más cuerdas de nailon por lo que ya estaba recurriendo al nailon y en particular para la quinta cuerda, nailon de pesca (el timbre era horroroso jaja pero me salvo más de una vez) y 4) todo complementado por un forro en un estado deplorable...pros de eso, daba lástima de ser robado jeje.

Por ende, con algo de desconfianza y temor de embarrarla empecé la "enchule" del Savannah. El primer paso fue remover el parche dañado y reemplazarlo por uno nuevo. Esa parte fue un poco como la primera intervención real de un cirujano, ya que si bien tenía una idea de como desarmarlo, jamás lo había hecho y menos con uno que fuera mío!. En general, quitar las clavijas fue sencillo y lo que dio más problemas fue el ajuste del parche nuevo ya que la base del mástil ofreció resistencia. Por suerte, mi papá el cual me ha ayudado en todos mis "experimentos" con el banjo; me dio una mano y logramos colocar el parche. De paso la ventaja fue que pude desacoplar la caja de resonancia y de esa forma el banjo quedó como open-back. Lastimamos un poco el recubierto del mástil en el proceso pero valió la pena: el peso del banjo se redujo considerablemente y de paso conseguí una especie de "ensaladera" para la mesa con el resonador jeje.


El banjo en plena cirugía  No deja de asombrarme lo curioso y particular que son los componentes que lo conforman....es un bicho bien raro pero genial!



La siguiente parte fue el reemplazo definitivo a cuerdas de nailon. En una entrada pasada había mencionado que una de las cosas con las que más había experimentado era con el cambio de cuerdas. La humedad y en parte lo complicado de conseguirlas me había llevado a pensar que tocar con cuerdas de acero no era muy buen negocio. Igualmente, el timbre que necesito para seguir tocando en estilo clásico se adapta mejor al nailon...el Stewart me convenció totalmente de eso!. Por ende nos pusimos manos a la obra y...recurrimos a alguien que si supiera de eso jeje. Resulta que en el Parque Centenario (Bucaramanga para los lectores "internacionales" jeje) trabaja un técnico bastante curtido en el mantenimiento de guitarras y similares. De tal forma que en un sábado de desparche me pegue el viaje y le comente mi historia con el Savannah. Después de algunos ensayos, el hombre dio con el asunto y con una serie de modificaciones breves se logró lo buscado. Básicamente se le insertó una placa de metal que facilitaba el anudado de las cuerdas hacia la base de lo que llaman el tailpiece (el gran motivo de mis pruebas fallidas antes) y se arreglo la base de la quinta cuerda, la cual iba en plástico.


Listo para colocar cuerdas! Ahora que caigo en cuenta, el "corresponsal" nunca había salido en el blog!


El banjo si bien quedo algo sicodélico con ese juego cuerdas pero suenan bien al fin  y al cabo. Abajo el forro de viaje nuevo. Al parche aún hay que apretarlo un poco para obtener la tensión buscada.

A grandes rasgos esos fueron los cambios en el banjo. Hace unos días reemplacé la bendita quinta cuerda (raro que ponga problemas jeje) ya que el ensayo del técnico no sirvió con esta. Afortunadamente, la placa de metal y un poco de ayuda de mi papá dieron en el clavo (nudo de cirujano al rescate!). Si bien el sonido no es como el del Stewart (la calidad, la calidad!), ahora si tiene el timbre que buscaba y ya sirve para un viaje. La otra ventaja es que para esas mismas fechas finalmente se pudo hacer un forro decente para viajar. La prueba de fuego fue el viaje a Barcelona y la verdad le fue bien...al forro...el Savannah se quedó en Bucaramanga jeje. Hablando de Barcelona, ya vendrán las esperadas crónicas! Por ahora solo les comparto que el Savannah aparte de ser mi banjo de emergencia será el de aprendizaje para bluegrass...sip volvimos a la primera afinación con la que trabajé DGBDg (la del estilo clásico del Stewart es CGBDg).


domingo, 18 de agosto de 2013

Banjo Sinfónico (Parte I)

Esta semana Béla Fleck anunció la salida al mercado de uno de sus proyectos más llamativos. Junto con la Orquesta Sinfónica de Nashville se embarcó en la creación de una pieza sinfónica para banjo. Leyeron bien, "banjo sinfónico"! 


Este CD ya está disponible en todos los medios por Internet. Pronto encargaré el mío.


Aparte de una entrevista que concedió Béla Fleck sobre su pieza sinfónica "The Impostor"

Esta noticia se presta entonces para publicar una entrada respecto a un tema que me viene llamando la atención desde hace un tiempo y es la del rol del banjo en piezas sinfónicas. Si bien es evidente que no es común, existen algunos casos que conozco y que me gustaría compartir:

Probablemente, de las primeras piezas que se me vino a la cabeza fue Rhapsody in Blue de George Gershwin. Hace un tiempo consultado en Internet (adivinen donde) sobre el origen de la pieza y sus inicios, tamaña fue mi sorpresa cuando supe que en la orquestación original estaba el banjo. Eran aún los tiempos dorados del banjo y se le consideraba como un elemento más de la musicalidad del jazz, por lo que no es tan raro como uno cree. De igual forma esto es también algo que agradecer a Ferde Grofé, el encargado de llevar a la acción la concepción original de Gershwin.

Esta grabación cuenta con la participación del mismo George Gershwin en el piano junto con la orquesta de Paul Whiteman...el banjista que toca si ni idea (Mike Pingitore??!)

Este aparte pertenece a los primeros compases de la pieza (Orquestación de 1942 si no me equivoco). Aquel que quiera consultar la totalidad de este archivo digital puede hacerlo en http://archives.nyphil.org/index.php/artifact/f9ca2697-58e5-4c85-a8c2-a44f1b82970a (Archivo digital de la Filármonica de Nueva York)

Como ya la historia lo cuenta, esta pieza se convirtió en todo un referente e innumerables versiones se han hecho de esta (Grofé registró al menos cuatro orquestaciones de la pieza) y es realmente genial escuchar las primeras grabaciones de este tema. Para aquellos interesados en escuchar la versión de 1924 lo pueden hacer en estos sitios: http://archive.org/details/rhapblue11924 y http://archive.org/details/rhapblue21924

Bueno, ¿y a lo que vinimos? Por lo menos hasta ahora desconozco quien pudo haber sido el banjista que estuvo en el primer concierto...es ciertamente un dato que sería muy interesante conocer...¿donde se formó? ¿que fue de él?, ¿hay fotos de la época? en fin. Respecto a la orquestación en sí, una ojeada rápida por la partitura de 1942 nos muestra que el banjo varía entre tonalidades como Sib mayor, Lab mayor, La mayor y Do mayor por citar algunos. Me atrevería a pensar que el banjo podía ser tipo "plectrum", tenor o porque no "open back" por el contexto de la época y el hecho de que son principalmente acordes los que se tocan. Una conjetura que no he podido confirmar es si el banjista Mike Pingitore fue el que participó en Rhapsody in Blue. Al ser este el banjista regular de Paul Whitema para la época es posible que si.



Esto es más como ¿Y donde esta Wally?...por ahí anda el banjista supuestamente...



El "plectrum banjo" no es precisamente mi tipo favorito por el timbre que tiene (muy brillante para mi!), ja pero que carajos, es un banjo! y nuestro amigo se ve feliz.


Sin embargo, lo que usualmente pasa con esta pieza es que la parte del banjo es suplantada por otras cuerdas o simplemente se omite, de ahí que no sea común ver videos con banjista incluido. Es probable que grabaciones como las de Michael Tilson Thomas con la Orquesta Filármonica de Los Angeles hayan preservado la presencia del banjo, pero no lo puedo asegurar (toca escarbar más la información).

De esos locos años 20 y 30 quedaron otros experimentos banjisticos, pero eso ya será tema de una próxima entrada!