lunes, 2 de junio de 2014

Crónicas banjeras (Barcelona Parte 2)

Si bien el concierto en el congreso fue el plato fuerte y loco de esta experiencia por Barcelona, no significa que no hayan sucedido otras cosas que no valieran la pena contar. En realidad, este viaje fue una oportunidad única donde viví experiencias de todo tipo y las cuales con seguridad seguiré atesorando por mucho tiempo.

El viaje de Barcelona contempló diez días mal contados de turismo, ñoñera y música, de la cual obviamente empezaré a contarles. Dos días antes del viaje, en la escuela me prendieron el bombillo al sugerirme que esta era una oportunidad para aprovechar dos cosas ya obvias en una ciudad como Barcelona: 1) asistir a un evento de jazz comprobando como era la movida cultural allá y 2) probar suerte buscando un auténtico banjista. Pues bien, la primera parte fue relativamente fácil ya que buscando por Internet dimos con un concierto preciso para los días que era el viaje. 


Parte del escenario en Jamboree...el sitio por ser una gruta es algo oscuro, así que no se prestó para la cámara que llevaba conmigo ese día.

El concierto fue en Jamboree Jazz Club, un sitio que verdaderamente recomiendo para todo aquel que visite Barcelona (queda por Plaça Reial). El grupo a cargo de ese día era liderado por la cantante francesa Laïka Fatien y consistió en un tributo a Billie Holliday. El sitio es genial, como una especie de gruta, así que los músicos sonaron genial y el público fue increíblemente respetuoso y entusiasta. Una experiencia espectacular sin lugar a dudas por la atmósfera que se respiraba y espero sea repetible en una próxima ida a Barcelona…hasta quien quita que vuelva pero a tocar jeje. 

La segunda parte cerró con broche de oro lo que fueron estas vivencias allá, ya que todo se gestó para que sucediera el último día. Estando aún en Colombia alcance a contactarme con el banjista catalán Lluís Gómez, el cual muy amablemente aceptó mi “invitación” de ser su alumno por un día. La experiencia si bien no fue como la imaginaba al principio (llegue tarde porque me perdí…raro jaja) fue muy agradable ya que fue la primera vez que pude interactuar con un verdadero banjista, compartir impresiones, consejos y sobre todo ese amor por el banjo que solo lo entienden aquellos que lo tocan y no dejan de hacerlo nunca. Igualmente, fue curioso porque tuve la oportunidad (jaja por incumplido, claro) de asistir en calidad de espectador a la clase que Lluís tenía agendada. Ver esa interacción maestro-alumno fue algo muy bonito porque si bien la dinámica es muy similar a la de otros instrumentos musicales, es genial ver algo que tan difícilmente he experimentado acá en Colombia. Ojalá algún día pueda tener esa oportunidad de ser el alumno gomoso.


Muy gentilmente, alumna y maestro posaron para el blog.

Una vez terminada esa clase, Lluís me obsequió parte de sus trabajos discográficos (que por cierto son geniales!) y partí rumbo a Barcelona a hacer las tradicionales compras de última hora (el mal de todo turista jaja). Fue en algún punto de Las Ramblas que con Wilmer (créditos para el compadre que me dio posada esos días) dimos con un almacén de música donde compré dos libros para banjo (por casualidad el método para banjo de Lluís!!, el único que existe en español) y casi por casualidad (como muchas cosas en la vida) me topé con el banjo más bonito que tengo jeje, comparto foto...



En general yo creo que todas estas vivencias me mostraron lo plastificado, policromado, acartonado, polimerizado (en fin, puedo seguir un buen rato) que puede ser la vida de acuerdo a las circunstancias que la sociedad te impone a través del trabajo, la rutina, el sentirse parte de un grupo etc. Lo llamativo de eso es que así como es terriblemente fácil sucumbir a eso, es también muy fácil abstraerse de el "lado oscuro". El concierto, los paisajes visto, los "correfocs", mi primera clase, este pequeño banjo; son pequeñas cosas que te muestran como salir de un golpe de lo que la sociedad te impone como felicidad y se convierta más bien en lo que YO veo es la felicidad.


Recientemente Lluís sacó un nuevo trabajo discográfico (Más en http://www.lluisgomez.com/LLUIS_GOMEZ/LLUIS_GOMEZ.html)

Pronto (bueno, me casi un año escribiendo esto jaja) más crónicas banjeras ya que se viene un nuevo viaje en pocos días!.



domingo, 4 de mayo de 2014

En el diván

En todo proceso de aprendizaje siempre he pensado que las analogías afloran o para darnos moral o para atormentarnos dependiendo de qué lado de la cama nos hayamos levantado al momento de recurrir a ellas. Igualmente, son una buena forma de justificar una ida al siquiatra, tomar un par de polas o mirar un paisaje de forma pensativa. Todas estas opciones de una forma u otra han aparecido en estos días de conciertos (no míos, claro jaja), viajes, vídeos y montones de horas de práctica, las cuales a su vez me llevaron a esta entrada “autobiográfica”.


Este viene siendo el último vídeo que he grabado en esta mal llamada era de los vídeos. Por ahora seguiré concentrado en otros aspectos ya en la era de la técnica.

Juemadre, que si es fregado aprender a tocar!!! Es un proceso que a veces uno siente que es tan jodidamente ingrato; como si la tenacidad, la constancia, la paciencia fueran solo palabras bonitas que adornan un diccionario y hacen sentir más inteligentes a las personas que se pavonean al decirlas o sentirlas. Es un proceso de dos caras: la jodida y la re-jodida!. Hablemos de la jodida entonces…en estos días he tenido la buena fortuna de asistir a muchos conciertos y escuchar y ver lo increíblemente genial que es transmitir emociones desde la música (es que hasta la mala lo hace!). Todo se ve simple, al alcance de la mano: las progresiones en los acordes, la improvisación, el acompañamiento, la digitación, etc. etc., pero que lo siento a años luz, a cientos de kilómetros dentro de la tierra, literalmente a veinte mil leguas de viaje submarino como con Verne. Y eso es increíblemente frustrante, atortolante, arrollador, una suerte de impotencia que te sobrecoge y solo te suelta para volverte a aporrear. El ver músicos talentosos, virtuosos, decididos (o todas estas al tiempo) que pasen junto a mí y me vean haciendo escalas, repitiendo ejercicios de digitación, tratando de sacar a oído tres pinches notas seguidas de una melodía es una cosa jodidamente difícil de explicar; y es ahí donde vienen las benditas analogías jeje: es como ver un grupo de atletas que entrenan para un torneo de triatlón mientras el culigado cubierto de bloqueador solar (adivinen quien) juega con tres cubos para arena porque le tiene miedo a las olas. El niño juega, feliz de su ignorancia, mientras los adultos de vez en cuando lo miran de reojo con condescendencia y porque no, lástima. Es el andar desprevenido por el parque del anciano cacreto al que le dio por hacerlo cuando toda su vida se la pasó metido en una oficina de contadores, mientras a su lado pasa nuevamente el grupo de atletas (que cosas, los mismos del triatlón) con paso firme, seguros de que solo con trabajo duro han llegado al nivel que tienen. Después de todo, que gracia tiene hacer algo, si no se puede dar ya el máximo, dicen ellos. Ahí es entonces cuando llego a preguntarme (ja!, seguro que a algún desprevenido leyendo esto le ha pasado): ¿realmente vale la pena lo que estoy haciendo?, ¿voy a algún lado con el banjo? (cambiando el instrumento y/o actividad). Es inevitable pensar que empecé tarde con esta goma, que tal vez los años (y los dedos) no me alcancen para tocar todo lo que quisiera con el banjo. Es inevitable a veces sentir esto como un esfuerzo ridículo, ingenuo, tonto, vano al final de todo. Dominar un instrumento es algo que definitivamente te toma toda la vida y no hay garantía de lograrlo. Entonces surgen más preguntas ¿Por qué me dio por tocar algo que no toca nadie? ¿Si hubiera alguien, realmente daría la talla? ¿Será que con otro instrumento si podría hacerlo?. 

En fin son muchas preguntas. Mirar a veces la postura tan horrible de la mano izquierda es más doloroso que el malestar físico que pudiera aparecer por tensión. Tal vez es doloroso porque es algo que está ahí como una carga diciéndote “chambón, machaco, porque no es capaz de hacerlo como los otros”. El niño ingenuo, el viejo cacreto, el príncipe idiota, el invidente urgido de lazarillo, etc. etc., las sensaciones lo amodorran a uno y se entra a mirar todo en perspectiva. Es cierto, ya quedo atrás la primera “era” del banjo: la era de la ingenuidad; aquella donde no sabía que la quinta cuerda se afinaba una octava más arriba que la tercera, aquella donde los dedos se cansaban “misteriosamente” después de haber pulsado las cuerdas por 30 minutos como si se estuviera colgado de un precipicio, aquella donde la palabra intervalo generaba física vergüenza por la ignorancia, aquella donde poder leer y tocar de una partitura la melodía (medianamente bien) me mandaba a la cama con una sonrisa de oreja a oreja. Hace poco más de un año, sin saberlo llegue a lo que denomino la era de los vídeos; aquella donde tocaba o al menos trataba y me cansaba al poco tiempo, todo lo que se atravesara a mi paso o se me antojara…fue la era de los temas populares, los ejercicios, temas propios y geniales del banjo clásico e incluso, mis primeras y únicas composiciones. Fue la era donde los dedos querían ir cada vez más rápido, donde aparecieron las figuras rítmicas (tresillos, sincopas, tímidamente las figuras con semicorcheas), donde empecé a perder el miedo y sobre todo ese sentido bobo de la vergüenza y me anime a compartir mis locuras banjeras. Ahora que pienso en perspectiva su punto más alto estuvo en algún momento entre el concierto en Barcelona y los primeros vídeos en Firavitoba.


Cuando aún eran pocos los libros de la banjoteca.

En ese punto fue que sin haberla buscado (tal vez por ignorancia), llegue y estaré en la era de la técnica, donde TODO lo empecé a ver con una perspectiva distinta, tal vez ya tarde quien sabe, pero es la que me ha llevado a escribir estas no tan breves líneas. El profesor más despiadado que puede haber en este aprendizaje es uno mismo, ya que resaltar los dedos en posturas inadecuadas, comprobar que el oído aún dista de reconocer mucho, recalcar que necesitas practicar ya, ya y ya!! es función de ese maestro nazi llamado German. Es entonces el alumno German el que se abate cuando siente que no va para ningún lado, que todo el esfuerzo de estos años no pareciera dar frutos, que los problemas ya impuestos no se resolverán nunca, que este asunto de respeto y admiración con el banjo no se podrá alcanzar jamás…en fin, que nada es más fácil y práctico que echar todo a la mierda y dedicarse a lo poco que se aprendió en la vida…

¿Saben que es lo curioso?, que como contaba al principio, todo esto era la parte jodida del asunto. Lo re-jodido de la condición humana es que a veces por más que te aplastan, te humillan, te atacan, te menosprecian, nos mantenemos a flote y peleamos a veces con una terquedad que ya es instintiva, irracional. Lo re-jodido es que a pesar de que vea con admiración, porque no envidia y ambición a alguien haciendo un solo, improvisando, componiendo música; es que solo quiera practicar como una bestia no importa lo que salga. No me importa entonces que le pueda parecer ridículo a la gente la locura de aprender a tocar un banjo a mi edad (cierto), no me importa que a veces los dedos, la cabeza, el oído (que se yo) no me respondan de la forma que quisiera (cierto), no me importa que lleve ya tantos años esforzándome y aun aparentemente no haga mayor cosa (cierto?). Lo que si me importa es que haber tomado este camino de insuperables obstáculos es probablemente la decisión que mayores alegrías me ha traído la vida. Esa es la lección con la que siempre me levanta el maestro nazi después de zarandearme. Por esto, y otras razones que se me escapan en estos momentos, es que seguiré luchando por ser el banjista que quiero ser, hasta que unos dedos artríticos y chuecos me digan no más y…me dedique de lleno a componer para mi amado instrumento jeje. La vida es eso, sacrificio, alegrías, constancia, amar, coraje y porque no, un nuevo sinónimo: banjear.


Con este vídeo de Rob Mackillop se podría decir que empezó oficialmente mi recorrer banjero. Gracias este ejercicio corto fue que pensé “eso es lo que quiero hacer con el banjo”…de eso, ya más de 3 años.

domingo, 13 de abril de 2014

De Rusia con amor

No me considero una persona política y más en este país de culebreros donde cualquiera (y es cualquiera!) con una mínima dosis de carreta o rosca alcanza una posición de poder y desde ahí hace y deshace. Por ende, ni como universitario ni ahora como profesional, ni mucho menos como banjero me ha parecido un ejercicio practico comentar o criticar algún hecho relacionado con la política...ya hay mucha gente en el mundo que hace las cosas más crueles y literalmente se mata por eso. De mi parte me conformo con obrar en el sentido que considere es bueno (y eso es relativo, ¿porque que es hacer algo bueno después de todo?) y tratar de transmitir esas acciones que a mi criterio son buenas. Son probablemente actos insignificantes en este mar de mezquindad, pero el tiempo a veces muestra que esas pequeñas cosas transforman las sociedades o bueno, se las termina de cagar jeje, en fin, fueron mis cinco minutos de reflexión.

Con este rollo de Rusia y Ucrania, se me vinieron a la mente un montón de recuerdos musicales cortos que quisiera compartir y que vienen de las estepas jeje.

Dentro de los recuerdos más antiguos que tengo de música rusa están las Danzas Polovetsianas de Borodin y el tema tradicional Kalinka. Mi papá adora las películas con temas rusos (música, espías, etc.) por lo que la primera creo haberla escuchado en la película Octubre Rojo, mientras que Kalinka con seguridad está en alguno de los montones de casetes que mi papá fue acumulando durante los años...escuchar música de mi papá (es el tipo más variado del planeta con la música jeje) era casi un ritual todos los domingo mientras lee periódico o pinta, tanto que con seguridad este fin de semana lo volverá a hacer en Boyacá.



Y para variar, no tuve forma de colgar la versión de Kalinka que más me ha gustado de las que he visto por Youtube (https://www.youtube.com/watch?v=DLeuMzlTamU&list=UUt-667ns7gmi7VNRRjjVrYg). Si les fascina el sonido del ukelele tanto como a mí les recomiendo mucho los vídeos de este alemán (gran sonido e interpretación)

привет, fue la primera palabra que vi escrita en ruso cuando estando por tercer semestre en la universidad se me metió el gusanito de aprender el idioma...hoy ya un montón de años después de ese día mi nivel de ruso es paupérrimo jeje pero el cariño que le tengo a su cultura y al idioma solo han crecido más. Estando precisamente en esas clases fue que escuche por primera vez (completa) a Pedro y El Lobo de Prokofiev. Esa vez tuve que aprenderme en tiempo relámpago (fue una época medio vagales e inconstante de mi vida) su biografía y la mecánica de la pieza. Es desde esa tarde en el auditorio de la Facultad de Ciencias de la UNAL, que Pedro y el lobo van conmigo en el pensamiento.


Soy aún muy biche en conocimiento de piezas por la que voy a mencionar es más bien reciente dentro de mi memoteca jeje. La Gran Puerta de Kiev (o sus distintos nombres) de "Cuadros de una Exposición" de Mussorgski la escuche casi por azar en un CD que compila lo "mejor" (jaja nuevamente entra lo relativo en esta entrada) de la música clásica por épocas. Si bien me gustó mucho la versión original tengo que reconocer que la orquestación de Ravel es espectacular! Punto entonces para los CDS compilatorios por culturizarme de a poco jeje.


Finalmente, viene a mi mente un recital que se hizo de homenaje a una profesora de piano mientras me encontraba por Medellín hace ya 4 años. Allí, uno de sus compañeros de la universidad tocó el Preludio en C# de Rachmaninoff (en wikipedia pueden escuchar la pieza interpretada por el mismo compositor). Que puedo decir, me gustan las piezas oscuras, y esto es de lo más oscuro que he escuchado en la vida!, lo tiene todo; una especie de maldad (jaja si aplica decir eso) y desesperanza pero al mismo tiempo es increíblemente agresiva y expresiva...nuevamente, genial! y aparece en mi cabeza cuando quiere jeje.




Lo sé amigo, odiaste esa pieza con el tiempo porque todo el mundo la pedía en los conciertos, pero que le hacemos, es genial!

En fin, toda compilación tiene omisiones terribles (Rimsky-Korsakov, Tchaikovsky, Shostakovich, Stravinsky, Scriabin, etc) pero no quería hacer una entrada horriblemente larga y si!!! es un blog de banjo después de todo. ¿Que pasó entonces con este? No en vano terminé con el preludio, ya que dejé para el final este curioso ragtime que compusieron precisamente basados en la pieza de nuestro amigo ruso. El hecho de que a alguien se le hubiera pasado por la cabeza un banjo, solo comprueba lo inmensamente popular que alcanzo a ser esa pieza para la gente. Disfruten!



Russian Rag de George L. Cobb. Les recomiendo una versión en vivo del banjista francés Marc Dalmasso.

domingo, 16 de marzo de 2014

Banjo sinfónico (Parte 2)

Escenas del capítulo anterior: Bela Fleck estrenó un arreglo sinfónico para banjo, eché cabeza y empecé a colectar experimentos "sinfónicos" que conocía o similares con el banjo..caso 1: el aparte de banjo en Rapsodia en Blues de Gershwin. 

Efectivamente este no fue el único experimento de esa época y tras una consulta breve por Naxos (y los invito a que exploren esta increíble pagina por si no la conocen), al menos un CD compila algunas piezas adicionales de los años 20 y 30. No todas incluyen el banjo, pero son un buen reflejo del interés por experimentar con el jazz y el blues. De este CD y bueno de esa época; son particularmente llamativas las piezas compuestas por J.P. Johnson y William Grant Hill (el primer compositor afro-americano tomado seriamente en cuenta) y "Suite for banjo and orchestra" compuesta e interpretada por el banjista Harry F. Reser (1896-1965) quien es considerado uno de los banjistas más importantes de esa época (su especialidad era el banjo tenor). Si tienen oportunidad de escuchar esta pieza (son tres "movimientos"), notarán que es bastante compleja de interpretar...sería genial escucharla en vivo algún día.

Las piezas que presentan instrumentación de banjo corresponden a las de Gershwin y Reser. Dado que tal vez estas piezas no son tan conocidas para el escucha desparchado, comparto algunos vídeos de presentaciones en vivo. Hay que probar estas piezas por estas tierras!.



Si bien fue compuesta por Johnson (conocido de Gershwin), la orquestación fue efectuada por el compositor afro-americano William Grant Hill. Esta pieza fue inmensamente popular al momento de su aparición y fue utilizada parcialmente en varias películas.



De esta pieza, fue muy popular su tercer movimiento y  a lo largo de la misma integró elementos de blues y "spirituals" en cada sección. Desafortunadamente, el fuerte entorno de racismo (bueno y sigue en parte todavía) impidió que las obras de William Grant Hill no tuvieran el reconocimiento que merecen por su originalidad. En el vídeo para variar quedaron debiendo al banjista, pero de acuerdo a lo que pude averiguar corresponde a un banjo tenor.

Pero bueno, estos fueron los experimentos que se hicieron en Norteamérica; ¿que pasó con Europa?. Hasta el momento (por si hay más casos) solo puedo hablar de Dimitri Shostakovich. Estando en Rusia aún, Shostakovich eventualmente se contagió de esta nueva corriente que surgía del jazz y en parte por encargo, compuso en los años 30, dos piezas con elementos de jazz: Suite for jazz orchestra No. 1, No. 2.  La primera consta de tres movimientos y es particularmente recordada por el aparte de la guitarra hawaiana, el cual mucha gente piensa que corresponde al del banjo. En realidad, así como en las otras piezas discutidas, este se limita al "acompañamiento" rítmico y probablemente correspondía a un banjo tenor. Con la segunda suite sucedió que durante más de 60 años se consideró como la ahora llamada Suite for a variety orchestra la cual consta de 8 movimientos y fue compuesta en los cincuenta. Su concierto de estreno en el occidente trajo consigo la mal-interpretación de que esta pieza correspondía a la segunda parte de la suite compuesta por Shostakovich. Eventualmente, la suite original (que ya había sido interpretada en los años 30) fue descubierta parcialmente (solo se recuperó la partitura del piano) y fue nuevamente arreglada para orquesta por el compositor británico Gerard Mcburney. Sin más preámbulos, comparto las dos suites donde si aparece el banjo e igualmente la genial Suite for a variety orchestra.



Ya que esta de moda Ucrania...una interpretación de parte de la Orquesta Sinfónica Nacional de Ucrania. Es genial escuchar como se mezclan elementos de un lado y otro del Atlántico.

Por alguna razón, blogger no me dejó cargar bien el vídeo...de tal forma que me tocó ponerlo así. Solo hay un vídeo por youtube ya que solo hasta hace unos pocos años la obra fue "estrenada".




Una de tantas interpretaciones de esta pieza. Probablemente ya muchos habrán escuchado que el séptimo movimiento (Waltz 2) fue utilizado en la última película de Stanley Kubrick.

Los locos años 30 pasaron y la música sinfónica como es bien sabido fue cogiendo matices nuevos y probando todo tipo de sonoridades en los instrumentos. Es en ese punto donde alcanzo a citar dos casos donde el banjo hizo parte de esos experimentos. La primera pieza corresponde a la Sinfonía No. 6 del compositor alemán Hans Werner Henze. Compuesta en 1969 y revisada en 1994 fue una pieza compuesta de tres partes, donde en un aparte basado en un canto del Frente de Liberación de Vietnam (el célebre Viet Cong), hace su aparición el banjo. Comparto los links con las tres partes, probablemente de la versión revisada. Es factible que el banjo ya no aparezca en esta versión (al menos no lo escuché) por lo que no deja de ser llamativo la posibilidad de imaginarse un banjista en un sitio como Cuba (el lugar del estreno...Henze era un compositor con una fuerte militancia socialista).


A veces editar cosas en blogger puede ser un completo karma!!!. Me fue virtualmente imposible cargar los otros vídeos y enlaces de esta pieza, pero siguiendo al que compartí pueden acceder a los otros tres (la primera parte esta segmentada en dos).

La siguiente pieza que comparto probablemente corresponde a la primera que conocí después de una pregunta que rondó mi cabeza cuando ya la goma banjera era enorme ¿hay piezas de banjo en formato sinfónico?. Nuevamente gracias a Naxos y a los amigos de Wikipedia dí con "Night of the four moons" del compositor norteamericano George Crumb. Usando apartes del poema "Murió el amanecer" de Federico García Lorca, fue compuesta en 1969 como una pieza incidental, ya que hace referencia a la llegada del Apolo 11 a la luna. Igualmente, para los que no la conocen y porque no todo puede ser banjo en este blog (jeje), les comparto el poema y de paso una interpretación de la pieza.

Murió el amanecer
 (Federico García Lorca)

Noche de cuatro lunas
y un solo árbol,
con una sola sombra
y un solo pájaro. 

Busco en mi carne las
huellas de tus labios.
El manantial besa al viento
sin tocarlo. 

Llevo el No que me diste,
en la palma de la mano,
como un limón de cera
casi blanco. 

Noche de cuatro lunas
y un solo árbol,
En la punta de una aguja,
está mi amor ¡girando! 


Hay otra interpretación de este tema en youtube y en general si hay variaciones con la grabación que se puede escuchar por Naxos...independiente de eso, bueno; es música contemporánea así que si puede resultar raro de escuchar...un poco de paciencia.

Finalmente, este extenso recital banjero termina con una pequeña pieza compuesta para el videojuego Banjo & Kazooie. El compositor es el británico Grant Kirkhope y en este vídeo es interpretada por The Gamer Symphony Orchestra, un grupo de músicos aficionados de la Universidad de Maryland.


Fue genial haberme topado al final con esta pieza, que no deja de resultar curiosa; aunque algo cliché con lo que puede dar el banjo como instrumento.

En conclusión, lejos de ser una entrada sencilla como me imaginaba cuando pensé en esta idea, esta pequeña "investigación" muestra que han habido varios intentos por probar el banjo dentro del formato sinfónico. Es cuestión de escarbar un poco y desempolvar aquí y allá (adelanto, hay una pieza del compositor japonés Jo Kondo llamada "Sight Rhythmics"). Obviamente su repertorio es infinitamente pequeño en comparación con otros instrumentos, pero al mismo tiempo se convierte en una invitación a músicos, melómanos, locos en general; para que vean en el banjo una posibilidad de expandir nuestros horizontes musicales. Igualmente, espero sea la oportunidad para conocer piezas nuevas que tal vez no conozca y haya omitido en estas dos entradas...sea entonces una buena excusa para una nueva entrada de "banjo sinfónico" si lo amerita.

sábado, 22 de febrero de 2014

Echando memoria

Este fin de semana que pasó, estuve visitando a mis papás en Firavitoba, Boyacá (Amigo lector, más de Firavitoba puede consultarlo en el todopoderoso wikipedia). Fira, como cariñosamente lo suelen llamar, fue sinónimo de vacaciones en mi niñez. Por lo menos uno o dos veces al año solíamos ir a visitar a mi abuela y de paso reunirnos por el lado de la familia de mi papá. Ese viaje sin lugar a dudas era una experiencia mágica ya que sacudía todo lo que hacia parte de mi rutina. Una vez pasábamos de Arcabuco por carretera era como entrar a otro mundo. Y como no, la vegetación cambiaba drásticamente a partir de ese punto, hacia más frío claro, y en mi mente salían a flote la cancioncilla de este programa de televisión Paz Verde, al igual que los especiales naturales que daban por la "perubólica" ("Especiales Panamericana").



Jaja como me gustaba ese programa!!...esta canción y el tema que ponían (el de Jurassic Park) en los paisajes, bueno y en cualquier cosa medio emotiva, eran inolvidables. Para el amigo melómano: el intro es el principio de la canción That´s what I like de Jive Bunny and the Mastermixers.

Fira, es probablemente uno de los sitios más tranquilos y sencillos en los que he estado, y son incontables los recuerdos bonitos que tengo de esa época. Por tal razón, me pareció el lugar ideal para empezar toda una "saga" de vídeos banjeros en el campo, y bueno, una excusa nueva para armar paseo. Decidí probar un total de tres temas: el quemadísimo Electric Dance y dos nuevos. La razón del primero fue la misma que la vez de Barcelona; es el primer tema que me aprendí y ya producto de tanta "sangre" en la practica, sale relativamente bien. Los otros dos temas, ya son harina de otro costal: Armanda Schottische es creo el cuarto tema que ya medio saco del tutorial de J.E. Agnew...ese libro es sencillamente genial y seguiré trabajando con el. El tiempo, la interpretación...ehhh bueno, hay que mejorar lo se, pero pues de todo, de eso se trata de este camino (y las boleteadas por youtube jeje); de mejorar y mejorar con la practica y el entusiasmo.

El tema final fue compuesto por el gran banjista inglés Joe Morley. A Banjo Oddity fue uno de esos temas que me gustaron casi de inmediato cuando lo escuche (para varia en un vídeo de Rob Mackillop) y después de algunas dudas de parte mía, hacia noviembre del año pasado, sentí que era hora de enfrentarlo. Como con Sunflower Dance y el otro tema de Joe Morley que he intentado sin mucho éxito (Clematis Waltz), me demando tiempo y lágrimas sacarlo adelante. A pesar de eso, es genial percibir que la curva de aprendizaje le permite a uno ya alcanzar en menor tiempo cada nuevo tema que sale. Sin temor a equivocarme, ahora si siento que he pasado el escalón de principiante y ahora ando en el nivel de dragoneante jeje...toda será cosa de constancia. Respecto a los vídeos (se le tiene hasta el blooper en el último vídeo jeje): hacia un frío horrible porque los vinimos a grabar a eso de las 5 de la tarde. Mala idea!! tenía los dedos completamente tullidos!.

Vendrán nuevos retos y como no, nuevas sesiones en mi amada Fira!.






martes, 18 de febrero de 2014

Cuando los banjos dominaban al mundo!


En la búsqueda de nuevos métodos de banjo por Internet, me topé por accidente con el tema de esta entrada. En general, los libros con los que he venido estudiando son de la época dorada del banjo (1850-1920). Lo sé amigo lector, he mencionado al menos unas cuarenta veces que esa fue la época en que el banjo era increíblemente popular y el instrumento al igual que sus piezas, evolucionaron de una forma particular (el apunte paleo). Luego llegarían su debacle (como estilo clásico) tras el uso definitivo de la guitarra en los ensambles de jazz (la muerte por el lado del dixieland) y su refugio casi restringido en el country y el bluegrass (ok, en la música irlandesa por avatares del destino también hizo su lugar, pero esa es harina de otro costal). Por ende, como buen fenómeno cultural el banjo en su estilo clásico paso a un costado y solo la labor juiciosa de muchos entusiastas (guiño, guiño, nos damos un poco de cepillo jeje) ha permitido que así sea en parte, este estilo no se pierda. Ya el banjo en la música tradicional americana y porque no en el pop, tiene un sitio ganado por su llamativo timbre y claro!! porque sigue siendo cool jeje palabra!.


Cuando pensaba en el nombre de esta entrada fue inevitable recordar la Consagración de la Primavera en la película Fantasia...aclaración; los banjistas no eran tan lentos en esa época jeje.

Ya habiendo dicho esta pequeña introducción, vayamos al grano. Entre el material que he venido buscando, me encontré con toda una serie de folletos por así llamarlo que fueron impresos por Samuel S. Stewart (si!, el dueño de la fábrica de donde vino Sussie). Fiel al estilo de vida de esa época, S.S Stewart no solamente se dedicó a la fabricación de banjos, sino que busco diversificar el mercado a través de una serie de publicaciones mensuales relacionadas con el banjo. El periodo comprendido del S.S Stewart´s Guitar and Mandolin Journal fue entre 1884 y 1901 y si quieren pueden echarles una ojeada en el siguiente enlace de la Universidad de Rochester: 

https://urresearch.rochester.edu/institutionalPublicationPublicView.action;jsessionid=A1303D990582A2845685660CD5AD1A86?institutionalItemId=2330&versionNumber=1

En estos pequeños pedazos de historia hay de todo: promociones en los modelos a la venta, cartas de banjistas agradecidos (y no tan agradecidos), comentarios, notas breves, partituras...en fin, el leerlos en detalle muestra el grado de popularidad que tenía el banjo entre el público. Precisamente dentro de esas notas salio lo que quería contar (ehh por fin después de tanto alargue!): los ensambles de orquesta de banjo.

Este volumen, correspondiente a Feb-Mar de 1892, es el que menciona la temática de las orquestas de banjo.



Dos posibles distribuciones para las orquestas de banjo. Era una practica común incluir acompañamientos de mandolinas y guitarras aprovechando que sus registros y timbres son distintos respecto al del banjo.

Entre tanto apunte curioso por mencionar de estos volúmenes, hay una especie de articulo de Thomas J. Armstrong (banjista?, probablemente) donde básicamente habla sobre la apropiada distribución de una orquesta de un banjo en un club. Si bien suena muy raro ahora, este tipo de ensambles eran increíblemente comunes en los clubes y sedes sociales de la época y tanto gente de mucho dinero como el trabajador raso disfrutaban de este tipo de espectáculos. Precisamente en este tipo de escenarios, junto con los denominados rallies fue donde los grandes banjistas de esa tiempo (e.g. Joe Morley, Frank Converse, Alfred Canmeyer, etc.) se hicieron a un nombre. Bueno, esos interpretes (cuando no actuaban como solistas), se acompañaban de "cuatro voces" como en cualquier ensamble de música, cumpliendo esos roles los denominados banjo piccolo, las banjolinas, el banjo bajo y el banjo chelo (no mencionado en los gráficos). Dichas variaciones, como en cualquier instrumento de cuerda pulsada, presentaba rangos especifico similares por no decir iguales al de una mandolina, un bajo o un chelo. Incluso ciertas empresas alcanzaron a promover el denominado banjo contrabajo, pero no pegaron en el mercado y el que tenga de herencia uno, está tapado en plata por su valor como objeto de colección.

Con toda y la goma que hubo, este tipo de formatos de banjos así como el estilo fueron diluyéndose con el tiempo. Sin embargo, el entusiasmo de muchos banjistas deseosos de expandir el universo de este instrumento ha propiciado en los últimos años un resurgimiento o por lo menos la preservación de este tipo de instrumentos y porque no de este tipo de formatos musicales. Empresas como Gold Tone ofrecen ya banjos chelos, banjo bajos, mientras que otras como Gibson ofrecen banjolinas. Para los verdaderos puristas, hay tiendas especializadas que ofrecen instrumentos de esa época, cuyo sonido es espectacular si bien su precio es para gomosos...ej. ahorita ando ahorrando para comprar un banjo chelo...por ahí para el 2015 creo que es posible que ya me de!.

Respecto a los formatos de orquesta, un buen ejemplo de cual debe ser el camino lo ofrece Danielle Saxon Reeves (http://en.wikipedia.org/wiki/Danielle_Saxon_Reeves), quien dirige el Midlands Fretted Orchestra en Inglaterra. Es genial ver que la tenacidad de artistas como ella permiten que el banjo siga ahí, mostrándonos todo lo que se puede hacer con este. Ojalá algún día yo me encuentre en capacidad de emular esos esfuerzos...por ahora los dejo con dos vídeos (de un grupo de 4) de Rob Mackillop y su  Scottish Early Ragtime Orchestra. Disfruten!!


Hay varios temas conocidos para los "seguidores" de este blog...en particular, les recomiendo el penúltimo tema del segundo vídeo...aquel que diga que el bluegrass surgió de la nada en los años 30-40 se va a percatar que la música simplemente se reinventa.



domingo, 9 de febrero de 2014

Crónicas banjeras "Barcelona" (Parte 1)


De entre el sinfín de cosas por registrar en el blog tenía en remojo dos entradas contando lo que fue mi periplo banjero por Barcelona. Como ya había mencionado en una entrada anterior, asistir al congreso fue la excusa perfecta para hacer ese viaje y la verdad fue una experiencia muy bonita.



Mi compañera de viaje ya por El Dorado. Si bien me sentía algo montañero mientras practicaba en las salas de espera (dure como 4 horas en eso), pudieron más las ganas y era curioso ver la cara de intriga de la gente ("ala, que guitarra más extraña" jeje)

Al principio tenía algo de miedo con el banjo por lo largo del viaje así que al principio no le quitaba el ojo de encima y lo llevaba puesto cual mamá canguro. Ya con el tiempo me relaje (mucho diría yo, porque entre tanto despiste deje un bolso a mi regreso...es otra larga historia pero que no vale la pena ser contada jeje) y la verdad no deja de ser impactante el grado de frescura que se maneja en Europa...mejor dicho, hay locura y tolerancia de todos los calibres, así que no fui difícil pasar desapercibido allá. Pero bueno a lo que vinimos...


El lugar donde fueron las charlas magistrales y al final del congreso. Esto fue unas horas antes del concierto!.

Cuando decidí lanzarme al ruedo y enviarle el listado de canciones al organizador del concierto, era consciente jaja de que solo iba a ser consciente de la embalada que me había pegado cuando viera el lugar del congreso. Efectivamente cuando llegué a la inauguración (bueno al cóctel más bien, jeje fallas técnicas causaron que hiciera la colombianada) y vi el salón principal, con su aforo de 800 sillas solo pude pensar "juemadre, en que mierda estaba pensando!! a esta vaina está que no le cabe una persona más!!". Para rematar, Luke Skinner (el organizador) me dice "listo, el orden tentativo es Ud. de segundo, yo empiezo con el ukelele"...segundo??..bueno eso tenía sus pro y sus contra: si era muy horroroso el asunto tal vez ya con la gente que iba a tocar dos sonatas de Beethoven y temas de ACDC después mío, olvidarían que hubo un loco asesinando un banjo, pero el contra es que era el segundo!!!. Muy brevemente pensé en escurrir el bulto y hacerme el loco, pero no se, hubo una fuerza, que se yo, un impulso de hacer una autentica y verdadera locura después de tanto tiempo y pensé "bueno, que carajos, si va a ser mi primer concierto, que sea el PRIMERO jaja". Después de todo llevaba dos o tres meses practicando todos los días los cinco temas planeados, empezando de lo más básico y cómodo y rematando con Sunflower Dance saliera como saliera. Así que la cuenta regresiva empezó ese domingo en la noche y cada mediodía hasta ese jueves en la noche, almorzaba en par patadas y practicaba los temas en un rincón del auditorio. Un punto bueno fue que tuve que presentar el póster el lunes en la tarde así que ya no tenia esa presión y me dedique a disfrutar las charlas, chacotear con la gente y obviamente practicar con el miedo escénico más horrible de la historia jaja.

Lentamente el momento llego y pasaron de una forma tan rápida, las pruebas de sonido (y si, nunca había tocado para más de tres gatos, y ahora andaba en pruebas de sonido jeje), los ensayos de la gente y el llamado del público. Ya para ese momento me encontraba "detrás de bastidores" pero fue muy curioso porque dentro del evento ya existe la costumbre de convocar a la gente por medio de una gaita escocesa...fue algo muy llamativo pero en ese punto si sentía la presión...después de todo el verraco auditorio si se llenó en su totalidad a diferencia que una que otra charla jeje. Luke, hizo su solo de ukelele (muy bonito por cierto, no ayudaba a la moral!), pero es curioso ya que era de esos momentos en los que todo te dice PELIGRO!, LOCURA INMINENTE!, pero estas ahí, deseoso, con una curiosidad casi masoquista porque iba a ser la primera vez de un concierto, algo que imaginé muchas veces pero no creí posible (no aún, es que era una locura!! y lo sigo creyendo) y ahí estaba ese chance, con sus luces proyectando a todo taco y el sitio a reventar esperando por lo que tuviera que salir y como fuera.


El colega con la gaita. Es curioso, creo que fue de las pocas personas que sabía que los temas que toqué eran de la época dorada del banjo. Paleo-repertorio para un paleo-congreso!.

Como suele pasar con esas experiencias, ahora que pienso en ese momento, solo tengo chispazos cortos de esos minutos encaramado: las manos me temblaban horrible al principio y solo me di cuenta de eso una vez estaba sentado, tuve descaches aquí y allá con algunas de las piezas (el más feo el del vídeo), pero en general recuerdo las luces, el silencio sepulcral mientras tocaba, lo bonito que sonaba el banjo (menos mal me llevé el Stewart!) y sobre todo, la buena actitud y entusiasmo de la gente. Fue tal como me dijeron mis amigos de la escuela de música: iba a ser intimidante, iba a cometer errores pero a la gente no la iba a importar y sobre todo, el que como me sentía al tocar dependía enteramente de mi!. Eso fue lo más maravilloso de esa experiencia; que me sobrepuse a un miedo enorme y a pesar de la presión pude sentir por chispazos que decidí tocar en ese sitio para probarme a mi y a la gente, que la música está al alcance del que la quiera vivir y percibir. Electric Dance, Daisy Polka, Edna Waltz, Crescent Polka y Sunflower Dance salieron a flote después de todo y no me cansaré de decir que fue de las experiencias más mágicas que he tenido en la vida.



La primera parte del vídeo que me compartieron los organizadores del concierto. En este sale Electric Dance...como contaba al principio la mano izquierda me temblaba horrible pero ahí de a poco salió algo medio legible...considerando las circunstancias y el nivel jeje...la metida de pata al final, si fue por ganoso y querer sacar ese acorde con más volumen.




La segunda parte del vídeo. Es una pena que no me hubieran compartido los otros temas ya que fueron precisamente esos los que me salieron más limpios (palabra! jaja). De igual forma, en este lo que me alegra es que a pesar de las desconcentraciones se mantuvo la actitud del lancero bruto pero decidido y no me pudo el miedo...de ahí para adelante ya salió más fluido.

Amigos músicos, conocidos, lectores desparchados, criticones; podrá sonar bobo tanta emoción en ya un bolsón que se acerca al tercer piso y del que se supone debería tener claro que quiere en la vida: casa, carro, esposa, etc. si eso es lo que verdaderamente cuenta. Pero si algo me sigue mostrando este viaje banjero es que los caminos se labran en cualquier momento de nuestros vidas y solo depende de nuestra llámese terquedad, locura o pasión el que sigamos recorrerlos. Probablemente este sea el concierto con mayor cantidad de gente en el que toque, si es así, vacano que haya sido el primero de mi vida; pero puede que no, y que ese camino vislumbre nuevos retos, miedos y locuras. Que sea entonces el momento de seguir caminando...el resto de este periplo por Barcelona, en una segunda entrega...